Dos de estos proyectos han tenido como objetivo la mejora de los hábitats relacionados con los usos ganaderos ancestrales en la montaña de León; uno en la parte oriental y el otro en la occidental, con el fin de preservar este tipo de ecosistemas de gran importancia para la biodiversidad. La tercera obra se ha ejecutado para potenciar el corredor del oso pardo en los valles de Babia y Luna, favoreciendo la distribución e intercambio genético de la especie.
Las actuaciones han comprendido trabajos de regeneración y mejora de pastizales, mediante desbroces selectivos, siembras y enmiendas calizas y la mejora de los puntos de agua para la conservación de anfibios y para evitar la degradación de zonas de turberas por pisoteo del ganado. Asimismo, se han conservado y mejorado los sistemas de acceso a los puertos mediante roza de las márgenes de caminos, mejora de badenes y adecuación de señalización, para evitar el tránsito en zonas más naturalizadas, además de algunos refugios para pastores en alta montaña y un aprisco para el ganado, que permitan el mantenimiento de los usos ganaderos y de los hábitats vinculados.
También se ha acometido una repoblación forestal en los valles de Babia y Luna, con el objetivo de dar cobertura arbórea para cobijo y refugio del oso y para proporcionarle nuevas zonas de alimentación, permitiendo y favoreciendo al mismo tiempo el restablecimiento de los corredores ecológicos.
La preparación del terreno se llevó a cabo respetando la vegetación existente y en cada tipo de repoblación se uso una mezcla específica de las especies arbóreas y arbustivas más apropiadas, tales pino silvestre, acebo, abedul, serbal de cazadores, mostajos, avellanos, arándanos y gayubas. La protección de la repoblación se hizo mediante la plantación de especies espinosas que rodean y protegen a los plantones frente al ramoneo de los herbívoros.
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