Una propuesta que, de momento, ya ha tenido éxito entre los propietarios de fincas en Corullón. En primavera, como se puede apreciar, la estampa de los cerezos en flor es uno de los paisajes más destacados de la provincia.
Pero si ahora es llamativo, en los próximos dos años Corullón hará una digna competencia al valle del Jerte. Y es que la previsión es conseguir una producción de un millón de kilos en cuatro años. Un objetivo ambicioso que esperan conseguir al amparo del nuevo sello de calidad que se espera para 2017.
Habrá que esperar cerca de tres años para probar los primeros frutos de los nuevos cerezos. Según informan fuentes municipales, podría obtenerse de cada ejemplar unos 40 kilos.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.