No faltarán a su cita las figuras del obispo, monaguillo y fiscal, así como la banda de música fúnebre y cortejo ciudadano de luto y las plañideras. La Zafarronada Omañesa de Riello acompañó al cadáver de la sardina hasta su trágico final, en la hoguera.
Después de la plaza de Regla, el cortejo fúnebre desciende por la calle Ancha hasta la Plaza San Marcelo, para luego seguir por La Rúa, Fernández Cadórniga, plaza Don Gutierre, Zapaterías y plaza San Martín, para acabar en la Plaza Mayor, donde a las nueve de la noche tuvo lugar la ‘Gran Hoguera de la Quema de la Sardina’. Previamente el particular obispo realizará su ‘responso’ de Cuaresma. La fiesta y, por tanto el Carnaval de 2017, finalizará con una sardinada popular en homenaje a la difunta.
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