Todas estas tareas se están llevando a cabo estos días con los trabajadores del municipio y la Brigada de la Diputación de León, que se ha encargado de la quema controlada de la desmesurada vegetación que rodeaba el molino. "Estamos haciendo aquello a lo que nos comprometimos con Confederación que es mantener lo que había, limpiarlo y vallarlo a la espera de poder reconstruirlo cuando haya ayudas de algún organismo público ya que el Ayuntamiento no puede acometer una reforma de ese calado", explica el teniente de alcalde, José Jiménez. Por el momento, la mayor parte de la limpieza ya está hecha y quedan tan solo pendientes de talar los dos árboles que han crecido dentro del propio edificio. Una vez retirados, procederán al vallado de la zona para evitar peligros.
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