Unas 150 personas de las distintas unidades participaron en la parada y desfile organizado junto a una vía en la que en 1902 se ubicó el edificio que albergaba las dependencias del Instituto Benemérito y donde permaneció durante más de ocho décadas, ya que no fue hasta los años 80 cuando se trasladó la última unidad, la de Tráfico, al acuartelamiento El Parque, que a día de hoy sigue siendo su ‘casa’.
No obstante, «los lazos» que unen a la Guardia Civil con la sociedad leonesa se remontan a fechas anteriores, a la segunda mitad de 1800, cuando el primer acuartelamiento se asentó en la calle Caño Badillo para pasar después a la travesía Don Cayo. Más tarde, ya en los años 40 del siglo pasado, empezó a utilizarse la sede de Fernández Ladreda, tras la cesión por parte del Ayuntamiento de la parcela que ocupa, de 19.000 metros cuadrados.
Este espacio de «honor» que se da a la Guardia Civil en el callejero leonés es para el alcalde de la ciudad, José Antonio Diez, una forma de «rendir homenaje al instituto armado», al que se ofrece un «sincero tributo» por contribuir a la «seguridad y convivencia ciudadana». Es también, explicó Diez, una muestra de la relación «firme» que existe entre la Guardia Civil y el pueblo de León.
Los primeros pasos para el cambio de denominación se dieron en diciembre de 2020 cuando, a petición de la Comandancia, se propuso darle el de la Guardia Civil. Una decisión que se aprobó por unanimidad en el pleno del 29 de enero de 2021 y que permite que ahora el nombre del Cuerpo quede «escrito para siempre en el callejero», apuntó Diez.
Por su parte, la directora general de la Guardia Civil destacó en su discurso el «tremendo honor» que supone este acto para el Cuerpo. Se permite, dijo, «hacer más visible a la sociedad leonesa el nombre de esta institución», que es «garantía de la seguridad en la España del reto demográfico». «Sin seguridad pública no hay progreso», subrayó Gámez, y la Guardia Civil es, según sus palabras, «una de las instituciones que más seguridad generan entre la población, un Cuerpo con tradición, altamente especializado, moderno y que se adapta a las singularidades del territorio». Gámez explicó también que con este cambio se cumple con la Ley de Memoria Histórica y se reconoce el compromiso de sus integrantes con la defensa «de los valores democráticos» y como «garantes de los derechos y libertades de la ciudadanía».