El proyecto presentado afecta a una superficie útil de 7.639,72 metros cuadrados con un aforo máximo de 1.086 personas. La reforma incluye la construcción de un nuevo edificio de habitaciones y la mejora del espacio histórico o zona noble en una actuación integral que se desarrollará en dos fases diferenciadas.
En la primera fase, el proyecto contempla la remodelación de la zona histórica con un presupuesto de aproximadamente 13 millones de euros y un plazo de 18 meses para su ejecución. En esta fase se remodelará el espacio existente con la creación de nuevas habitaciones en las tres plantas y en el torreón. También se contempla la mejora de los salones de la planta baja y de los espacios dedicados a los servicios, ajenos a los huéspedes. En esta zona noble se prevé la construcción de 40 habitaciones «singulares», además de un salón para clientes alojados. Se prevé además un restaurante en la planta baja junto al río.La segunda fase del proyecto, para la que se prevé una inversión de unos 35 millones de euros, tiene mayor envergadura, pues pasa por el derribo del edificio actual de habitaciones para la construcción de uno nuevo que se destinará a alojamiento, salones, además de otros servicios como piscina-spa o un auditorio. A pesar de que desde la dirección de Paradores no se ha confirmado oficialmente, las obras de esta segunda fase podrían acometerse con las obras de la primera fase concluida y el Hostal en servicio.
No obstante, hasta la fecha la dirección del centro tampoco se ha reunido con el comité de empresa para tratar el asunto. Por el momento, sobre la mesa está el cierre desde el mes de octubre, fecha en la que están cerradas las reservas. Sin embargo, todavía no se han definido las condiciones laborales de la plantilla una vez se haya cerrado el hostal para acometer los trabajo. Los empleados desconocen si la dirección optará por despidos, reducción de plantilla, recolocaciones o por un Expediente de Regulación.
Tres años esperando
A pesar de los aspectos que aún se deben definir, la concesión de la licencia supone un nuevo impulso para una reforma que se va haciendo realidad paso a paso, después de casi tres años, desde que el 16 de junio de 2014 se firmara el informe desfavorable de la Inspección Técnica de Construcciones (ITC) elaborado por los técnicos del Ayuntamiento de León y que registraron las deficiencias en todos los apartados de la revisión obligatoria. Aquel informe constató deficiencias en ventilación, iluminación, fontanería, saneamiento, energía, cubiertas, azoteas yen las fachadas interiores y exteriores.Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
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