El anuncio de una prueba de Caza Práctica en Montaña CACT/CACIT (CPM) con perros de muestra, prevista para los próximos 3 y 4 de septiembre en Lugueros, ha suscitado interrogantes sobre las garantías establecidas para evitar posibles molestias a la perdiz pardilla, una especie presente en estos terrenos de montaña y que no figura entre las especies cinegéticas de Castilla y León.
La prueba ha sido anunciada por el Pointer Club Español y, según la información trasladada a este periódico, se desarrollará en un entorno en el que conviven perdiz roja y perdiz pardilla (Perdix perdix hispaniensis). La primera sí tiene consideración de especie cinegética en la comunidad, mientras que la segunda no figura entre las especies cinegéticas recogidas en el Anexo I de la Ley 4/2021, de 1 de julio, de Caza y de Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León.
La cuestión planteada se centra precisamente en cómo se garantiza la protección de la pardilla durante una actividad en la que los perros trabajan libremente sobre el terreno. «Un perro de muestra trabajando libremente en montaña evidentemente no puede distinguir entre el régimen jurídico de una perdiz roja y el de una perdiz pardilla», se señala en el escrito remitido a La Nueva Crónica.
En este sentido, se reclama conocer qué medidas contempla la autorización de la prueba para impedir que los ejemplares de pardilla sean localizados, mostrados, levantados o perturbados durante el desarrollo de la actividad. «Si ambas especies comparten determinadas áreas, existe la posibilidad de que durante el desarrollo de la prueba se produzcan encuentros y molestias sobre la especie no cinegética», advierte el remitente.
La autorización
La preocupación trasladada no implica afirmar que la prueba sea ilegal ni que carezca de las autorizaciones administrativas necesarias. El objetivo, según se recalca, es que se pueda comprobar qué autorización ha sido concedida, sobre qué especie se autoriza la actividad y qué medidas de protección y control se han establecido. «No pretendo afirmar que la prueba anunciada para Lugueros sea ilegal ni que carezca de autorización», precisa el escrito, que considera que precisamente por tratarse de una actividad desarrollada en un espacio con presencia de fauna silvestre no cinegética resulta de interés público conocer las condiciones bajo las que se ha autorizado.
La cuestión adquiere especial relevancia por la propia naturaleza de la prueba, en la que los perros de muestra recorren el terreno en busca de piezas. De ahí que se plantee cómo puede garantizarse sobre el terreno que los ejemplares de perdiz pardilla no resulten afectados si comparten hábitat.
Cometarios en redes
Junto al escrito se han aportado también capturas relacionadas con el anuncio de la prueba. Una de ellas recoge un comentario público referido al cartel y a este tipo de actividades en el que se afirma: «Poner pardillas en el cartel es un desafío a la Administración…». El mismo comentario alude además a otros lugares donde, según su autor, se habrían realizado anteriormente pruebas «sobre pardilla» y donde posteriormente se habrían denegado autorizaciones al conocerse esta circunstancia.
Ante esta situación, la petición pasa por que la Junta, como administración competente, pueda aclarar las condiciones de la autorización y las medidas previstas para garantizar que una especie que no tiene consideración cinegética en la comunidad no resulte perturbada durante la prueba. «Creo que, ante una prueba de estas características y tratándose de fauna silvestre que no tiene consideración cinegética en Castilla y León, sería razonable que la Administración competente explicara públicamente qué medidas de protección y control se han establecido», concluye el escrito.
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