La Denominación de Origen (DO) León ha cerrado la vendimia de 2026 con 2,85 millones de kilos de uva recogidos, un 5,4% menos que el año pasado, cuando se alcanzaron los tres millones de kilos. Las granizadas de primavera y las elevadas temperaturas del verano, acompañadas de una prolongada sequía, han reducido la producción, aunque la DO augura una "muy buena añada" por la excelente calidad de la uva.
El Consejo Regulador ha explicado que las condiciones meteorológicas han impedido alcanzar las previsiones iniciales, que apuntaban a superar los tres millones de kilos. Especialmente perjudicial resultó la granizada del 28 de abril en el entorno de Valdevimbre, una zona que concentra aproximadamente un tercio del viñedo de la DO. A ello se sumaron la ausencia de precipitaciones importantes durante julio y agosto y las temperaturas excepcionalmente altas, que provocaron una reducción del tamaño y el peso de las uvas.
Pese a estas dificultades, la vendimia se ha desarrollado "de forma ordenada y con unas condiciones sanitarias perfectas", en palabras del Consejo Regulador. La campaña comenzó el 19 de agosto, 19 días antes que en los dos años anteriores, y concluyó esta semana, aunque la mayor parte de la recolección se concentró en septiembre.
La variedad autóctona Prieto Picudo vuelve a dominar claramente la producción, con 2.064.817 kilos, frente a los 2.140.492 de 2025. Esta uva se destina principalmente a la elaboración de rosados, que representan el 68 % de la producción de la denominación, aunque también permitirá obtener tintos con buenas aptitudes para crianza.
Más preocupante resulta la caída de la variedad blanca Albarín, que ha pasado de los 527.764 kilos del año pasado a 438.979 kilos, casi 89.000 menos. Esta reducción supone un contratiempo para las bodegas, que tendrán dificultades para atender la creciente demanda de uno de los vinos blancos más representativos de la DO León, pese a que su superficie de cultivo alcanza ya las 101 hectáreas.
Entre las restantes variedades destacan la Tempranillo, con 163.680 kilos; la Verdejo, con 152.960; la Godello, con 10.160; la Mencía, con 8.773; y la Negro Saurí, con 5.400 kilos.
Menos cantidad, pero una calidad extraordinaria
Aunque el calor y la falta de agua han reducido la cosecha, también han favorecido una maduración adecuada y han evitado la aparición de plagas. Las uvas recogidas presentan excelentes condiciones sanitarias y un gran potencial para la elaboración de vinos de calidad.
Los técnicos y enólogos de la denominación destacan especialmente el potencial aromático de la Albarín, que permitirá elaborar blancos florales, frutales y frescos. Por su parte, los rosados de Prieto Picudo se anuncian aromáticos y equilibrados, mientras que los tintos podrían alcanzar una calidad comparable a la de las mejores añadas, con posibilidades de largas crianzas.
La DO León cuenta actualmente con 1.213 hectáreas inscritas, de las que 588,22 son productivas, repartidas entre 830 parcelas. En el Consejo Regulador figuran 201 viticultores y 35 bodegas inscritas, aunque únicamente 26 han recibido uva durante esta campaña.
El balance deja así una vendimia marcada por los efectos del calor y la sequía sobre el viñedo leonés, con una producción inferior a la esperada, pero con unas perspectivas especialmente positivas para los vinos de la añada 2026.
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