Veinticuatro usuarios del Centro de Referencia Estatal de Discapacidad y Dependencia (CRE) de San Andrés del Rabanedo realizaron este jueves vuelos adaptados sobre León y su entorno desde las instalaciones de la Academia Básica del Aire y del Espacio de La Virgen del Camino, en la novena edición de una jornada que desde 2016 acerca la aviación a personas con discapacidad y movilidad reducida.
Los participantes sobrevolaron la ciudad en vuelos de unos quince minutos acompañados por pilotos profesionales. Para muchos de ellos era su primera experiencia aérea. En total, la jornada movilizó a cerca de 60 personas entre usuarios, personal de apoyo, voluntariado y profesionales, y reunió por primera vez a participantes procedentes de distintos centros de la red estatal del Imserso.
La directora del CRE, Maite Gutiérrez, subrayó que la experiencia "sigue siendo algo muy novedoso y espectacular" para quienes nunca habían tenido la oportunidad de subir a un avión, y defendió la necesidad de avanzar hacia una inclusión real fuera de los centros: "Cada vez se están haciendo más cosas trabajando directamente con los entornos de las personas para que puedan desarrollar una vida plena".
La jornada contó con la participación de la Fundación Las Sillas Voladoras, entidad pionera en vuelo adaptado en España. Su presidenta, Elisabeth Saura, explicó que el objetivo va más allá de la experiencia puntual: animarles incluso a formarse como pilotos. "Queremos que la gente salga, pruebe lo que es volar y descubra que también puede hacerlo", señaló, recordando que ya existen aeronaves adaptadas y escuelas de vuelo accesibles para personas con discapacidad física.
También participaron la Fundación Cielos de León y el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, quien destacó el valor de una actividad que, a su juicio, "rompe barreras y demuestra que todas las personas pueden disfrutar de experiencias que muchas veces parecían inaccesibles".