Mejor prevenir
Desde la Asociación contra el Cáncer recuerdan que las personas que se exponen de forma excesiva a las radiaciones ultravioletas tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de piel. Tomar el sol con protección solar, y nunca a las horas en que más calienta, es importante para evitar dañar la piel.
Y muy importante: cualquiera puede padecer cáncer de piel. «Si tiene dudas sobre alguna mancha en su piel, consulte a su dermatólogo», piden los especialistas.
Las lesiones sospechosas de la piel deben estirparse lo antes posible junto al tejido circundante, y ambos serán analizados En todo caso, hay que estar alerta por si aparece algún síntoma cutáneo para tratarlo. Un diagnóstico precoz será clave. La aparición de un lunar, el cambio de tamaño, forma o color de un lunarpreviamente existente es uno de los síntomas de alerta. También deberemos observar si algún lunar sangra o si pica, se hincha o aumenta su sensibilidad.
Las lesiones sospechosas, señalan las mismas fuentes consultadas, deben extirparse siempre que sea posible, y el tratamiento quirúrgico en la zona consiste en extirpar las células cancerosas y el tejido circundante. «La cantidad de tejido normal que se decida extirpar dependerá fundamentalmente de la profundidad del melanoma».
Cuando el cáncer se disemina a ganglios linfáticos cercanos, posiblemente también sea necesario extirparlos, y cuanto antes, mejor. Para los pacientes con melanoma a los que se les haya diseminado más allá de la piel y afecte a los ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos, el tratamiento consistirá, generalmente, en disminuir el tamaño del tumor y mejorar los síntomas.
En estos casos en que sea necesaria la intervención quirúrgica, la radioterapia podría completar el tratamiento en casos de afectación de múltiples nódulos y cuando la localización sea la cabeza o el cuello.
Primero, al médico de cabecera
El primer paso si alguien detecta una mancha cutánea sospechosa, o cualquier mancha que antes no estuviera ahí, es visitar al médico de familia, que examinará la piel y decidirá si necesita ser evaluado por el especialista en dermatología. «El dermatólogo, tras realizar la exploración puede fotografiar la lesión y valorar la necesidad de realizar una dermatoscopia y una biopsia posterior», detallan en www.saludcastillayleon.es.
Con técnicas como la dermatoscopia el especialista puede estudiar las lesiones pigmentadas y no pigmentadas. Así, dermatólogo realizará el análisis de estructuras que no son visibles a simple vista y que permiten un diagnóstico más certero en muchas ocasiones. Se trata de la observación de la lesión sospechosa a través de una lente de aumento, lo que permitirá averiguar si las lesiones deben o no ser objeto de una biopsia o si deben o no ser extirpadas.
En algunos casos en que se realiza una biopsia,se trata de una pequeña operación en que se quita el lunar ‘sospechoso’ de la piel para que pueda ser estudiado en profundidad, una exploración que permite obtener el diagnóstico de confirmación. En caso de confirmación de un cáncer de piel, habrá que comprobar la extensión del tumor complementando la exploración con radiografías, ecografías o escáner, lo que determine el especialista.