Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría Provincial de León han procedido a la detención de dos varones como presuntos autores de una serie de estafas y delitos patrimoniales. El principal investigado accedía a los domicilios haciéndose pasar por técnico de servicios esenciales (luz, gas o incluso personal del Ayuntamiento) para sustraer dinero y joyas, mientras que el segundo detenido se encargaba de comercializar el botín.
Un modus operandi basado en el engaño y la distracción
La investigación, desarrollada por el Grupo de Delincuencia Urbana, comenzó tras detectarse desde principios de año un incremento en las denuncias por el método del "falso revisor". El autor utilizaba pretextos como revisiones por exceso de consumo, cambios de piezas en el cuadro eléctrico o amenazas de corte inminente de suministro.
Una vez lograba entrar en la vivienda, empleaba técnicas de distracción: solicitaba a las víctimas que se desplazaran a otras habitaciones para accionar interruptores o vigilar enchufes. Ese tiempo era aprovechado por el delincuente para registrar el domicilio y sustraer efectos de valor de forma discreta.
Perfil de las víctimas: vulnerabilidad y aislamiento
El análisis policial subraya que el detenido seleccionaba meticulosamente a sus víctimas: mujeres de avanzada edad que vivían solas y que, en muchos casos, presentaban limitaciones físicas o cognitivas.
El aislamiento y el estrés generado por la situación dificultaban que las víctimas denunciaran de inmediato. En ocasiones, el retraso en la denuncia se debía a que los estafadores cobraban una cantidad en efectivo por la "supuesta revisión", haciendo creer a la víctima que el servicio se había realizado realmente.
Colaboración y recuperación de efectos
La investigación permitió identificar a un segundo individuo que actuaba en connivencia con el autor material. Su función consistía en vender las joyas y objetos sustraídos en comercios de compraventa de oro y plata de la localidad. Gracias a la rápida intervención policial, parte de los efectos robados han sido localizados, recuperados y entregados a sus legítimos propietarios.
El principal autor, además de los nuevos cargos, tenía en vigor tres órdenes de búsqueda, detención y personación dictadas por distintos juzgados. Tras pasar a disposición judicial, ambos detenidos han quedado en libertad con cargos.