Los monitores del Coto Escolar de León han advertido de las consecuencias que puede tener para la actividad educativa del centro la aplicación de un decreto municipal que les impide seguir desempeñando determinadas funciones que, según aseguran, llevan realizando desde hace más de cuatro décadas. Los trabajadores aclaran que no están en huelga, sino que se limitan a cumplir las instrucciones del propio Ayuntamiento de León.
"Los monitores y monitoras del Coto Escolar no estamos en huelga, acatamos el Decreto del 29 de abril de 2026", señalan en un comunicado, en el que alertan del impacto que esta situación puede tener en la atención al alumnado. La medida llega después de varias sentencias judiciales favorables a trabajadores en primera instancia y de un acuerdo unánime en la Mesa General de Negociación del Ayuntamiento para reconocer el desempeño de funciones de superior categoría.
Sin embargo, los trabajadores denuncian que, tras varios meses sin hacerse efectivo dicho acuerdo, se han visto obligados a dejar de realizar esas tareas, previa comunicación a la Administración municipal. Entre ellas figuran la administración de medicamentos, el control de alergias e intolerancias alimentarias, la atención durante las pernoctas, la vigilancia continuada de los menores y la comunicación con las familias.
Las limitaciones también afectan a la organización de las actividades educativas y deportivas, ya que los monitores aseguran que deben dejar de diseñar y desarrollar unidades didácticas, organizar la distribución de las cabañas o dirigir actividades como escalada, equitación, tiro con arco, kayak y parque de cuerdas. A ello se suman la atención a menores en situaciones de vulnerabilidad y la coordinación con el grupo PAIDOS de la Policía Local.
"Nuestra labor y nuestro compromiso siempre han sido impartir educación medioambiental y atender de manera integral al alumnado", sostienen los trabajadores, que insisten en que no desean que los escolares, los centros educativos, el profesorado o las familias sufran las consecuencias de un conflicto laboral cuya resolución, consideran, corresponde al Consistorio.
Por ello, reclaman al Ayuntamiento de León que respete los acuerdos alcanzados en la negociación colectiva y adopte una solución definitiva que permita compatibilizar los derechos laborales de los monitores con las necesidades educativas del centro. "Es responsabilidad del Ayuntamiento de León ofrecer una respuesta clara", subrayan.
Los trabajadores recuerdan que el Coto Escolar cuenta con 42 años de trayectoria y constituye un servicio público educativo de referencia en la ciudad. "Nos preocupa que se deteriore la calidad educativa de un servicio público", advierten, al tiempo que defienden la necesidad de garantizar una atención integral y personalizada a los menores sin renunciar al reconocimiento de las funciones que desempeñan.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
