González, ahora que en invierno la posada Abascal que regenta en su pueblo no tiene mucha actividad, decidió este miércoles viajar a Traspinedo con su perra de dos años. “Ahora tengo tiempo libre en invierno. Entrenamos tres días a la semana con adiestradores y tiene buen olfato para detectar drogas, por ejemplo”, presume.
Asegura que hubiera preferido acudir cuando se han celebrado las batidas de los habitantes del pueblo y reconoce que no tenía muchas esperanzas en que lo dejara pasar la Guardia Civil, pero finalmente la benemérita ha accedido. “Mejor un olfato más, que sea experto también”, explica.
Su hándicap, admite, no contar con ningún objeto. Por ello, está rastreando la orilla del río Duero, donde Luna ha detectado “muchos olores”. “Es muy complicado. Como buscar una aguja en un pajar”, sostiene, mientras anda aguas abajo de la presa, pues la parte más alta está rastreada por la Guardia Civil.
Durante el invierno, este leonés de montaña reside en León capital. Su intención es estar este miércoles hasta el anochecer y regresar mañana u otro día dependerá de cómo evolucione el caso. “No me importaría venir. Tengo tiempo y quiero ayudar”, espetó.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.