
Las fuertes nevadas y las lluvias regulares en la montaña, permitieron que lo embalses se llenarán después de haber quedado bajo mínimos al final de la pasada campaña de riego, afectada por una sequía histórica.
En el principio del verano se mantendrá la tendencia y para hoy mismo ya se esperan tormentas. Con ello, la campaña de riego de este año parece garantizada, incluso dejando importantes reservas. La parte negativa es que la amenaza del pedrisco sigue vigente. De nuevo el campo leonés tiene la vista en el cielo... Este año, para que no caiga más.