“Cuando ayudas a los demás, indirectamente te ayudas a ti mismo”. Con esta conclusión, Irene valoraba su experiencia como parte del grupo de 17 jóvenes que han participado en esta tercera edición del Campus de Voluntariado organizado por Cáritas León. Al igual que el año pasado, la residencia municipal de mayores Virgen del Camino ha sido el lugar elegido para llevar a cabo la clausura de una actividad que ha permitido a los voluntarios conocer de cerca dos mundos totalmente distintos, pero con más semejanzas de lo que a simple vista puede parecer.
Durante dos semanas, Irene y el resto de compañeros han compartido tiempo con los mayores de la residencia y con los pequeños apuntados en las ludotecas. “Se puede aprender mucho de ambos mundos”, admitía Álvaro, otro de los participantes que ha estado presente en la residencia este jueves animando y disfrutando de una entretenida mañana junto a los residentes.
Poco antes de la clausura, un bingo intergeneracional ponía el broche dorado a este campus de voluntariado que ha permitido a los jóvenes estrechar lazos con los residentes. “Aprendemos mucho de su experiencia”, admitía Irene, una de las encargadas de ayudar a los mayores a rellenar sus cartones. Al mismo tiempo, otra de sus compañeras era la encargada de cantar los números entre risas y las bromas habituales tan clásicas de este juego con números como el 15 o el 22. No faltaron tampoco durante la clausura la música y las ganas de disfrutar en una jornada que ha puesto punto y final a un campamento que perdurará para siempre en la memoria de los participantes. Incluso, alguno de los residentes y de los voluntarios demostraron sus dotes al micrófono interpretando temas como ‘Un beso y una flor’. Con la energía y las ganas propias de la juventud, actividades como el bingo o los bailes adquirían un matiz diferente.
Si algo quedó patente en la jornada, es que las ganas de disfrutar y de reír no tienen porque ir reñidas con la edad. “Son personas que te dan un cariño desinteresado”, afirmaba Irene, quién no dudó en destacar las impagables lecciones de vida que ha aprendido en la que ha sido su primera toma de contacto con el voluntariado. Impulsada por la experiencia de su abuela, que lleva varios años siendo voluntaria, la joven apostó por darle una oportunidad al programa de Cáritas, una decisión de la que no se arrepiente lo más mínimo y que le ha servido para “conocer otras culturas y compartir valores con el resto de compañeros”. “Somos los jóvenes los que aprendemos más de los mayores”, señalaba mientras hacía repaso de estos días siendo parte activa del programa de voluntariado de Cáritas. Precisamente, los valiosos aprendizajes de vida que han obtenido de la experiencia es quizás el punto en común en el que concuerdan todos los participantes. “Ayudar y tener compasión por los demás es lo más importante”, confesaba la propia Irene, más si cabe ahora que la soledad no deseada se ha convertido en uno de los principales problemas de la sociedad, como así recalcaron desde Cáritas durante la clausura.
Aurora Baza, directora de Cáritas León, ha recordado como el campamento trabaja valores como la empatía, más necesaria ahora que nunca en una sociedad que tiende cada vez más hacia la individualización. Prueba del éxito del campus entre los jóvenes queda demostrado con el caso del propio Álvaro, que por segundo año consecutivo ha estado presente en el campus aportando su granito de arena para hacer más entretenidas y animadas las mañanas de los mayores en la residencia. Durante estos 14 días, los voluntarios han pintado, jugado y hecho ejercicio junto a los residentes. Paralelamente, los jóvenes han servido de guía para los más pequeños en actividades como, por ejemplo, la búsqueda del tesoro que han realizado esta semana en el parque de Quevedo.Gracias a esta experiencia, los voluntarios se han formado en áreas como la infancia o la cooperación al desarrollo gracias al contacto intergeneracional del que han sido parte activa en estas dos últimas semanas.
Al acto de clausura también ha acudido en representación del Ayuntamiento de León, Mercedes Escudero, concejala de Educación, Turismo e Igualdad, que ha agradecido a los jóvenes su generosidad y ha puesto en valor este tipo de encuentros intergeneracionales “que nos hacen aprender mucho a todos”. De cara al año que viene, Cáritas León seguirá organizado un campus que, como así remarcó Baza en su intervención,“ha sembrado las semilla del voluntariado” en unos jóvenes que se despidieron este jueves de los mayores entre besos y abrazos después de forjar una relación que, a muy seguro, continuará de cara al futuro.
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