La localidad leonesa de Hospital de Órbigo se convertirá a finales de febrero en epicentro gastronómico con la celebración de la Feria del Marisco, una cita pensada para acercar los sabores más característicos del Atlántico al interior de la provincia de León para e deleite de vecinos y visitantes de toda la comarca.
El evento arrancará oficialmente el viernes 27 de febrero a las 19:30 horas, con un acto inaugural que, como es tradición, incluirá una degustación gratuita de mejillones para todos los asistentes. Un gesto simbólico que marca el inicio de un fin de semana dedicado al marisco, la convivencia y el buen ambiente, y que sirve como carta de presentación de una feria pensada para disfrutar sin prisas.
Durante el sábado 28 de febrero y el domingo 1 de marzo, la feria mantendrá un amplio horario de apertura, distribuido en dos franjas: de 12:30 a 17:00 horas y de 18:00 a 23:30 horas. Este formato permitirá tanto comidas como cenas, ofreciendo flexibilidad a quienes se acerquen a disfrutar de la propuesta gastronómica en familia, con amigos o en pareja.

La actividad se desarrollará en una carpa instalada en el patio del Centro Cívico, un espacio acondicionado para acoger al público con comodidad y crear un entorno cálido y acogedor. En su interior, los asistentes podrán degustar una variada selección de mariscos frescos y platos tradicionales, cuidadosamente preparados y acompañados de bebidas, en un ambiente festivo y pensado para todos los públicos.
Cabe destacar que la Feria del Marisco está organizada por el Ayuntamiento de Hospital de Órbigo, con la colaboración de Archi Eventos, y se enmarca dentro de las iniciativas municipales destinadas a dinamizar la vida social y económica del municipio. Con esta propuesta, el consistorio busca atraer visitantes en temporada invernal, apoyar la hostelería local y reforzar la oferta de ocio de la localidad.
Todo ello con un escenario inmejorable: el emblemático puente medieval de Hospital de Órbigo como telón de fondo, símbolo de la historia y la tradición del municipio. Gastronomía, convivencia y patrimonio se dan así la mano en un fin de semana diferente, en el que el mar llega a la ribera del Órbigo para deleite de los paladares más exigentes.