La Consejería de Educación un plan autonómico “urgente y específico” para reforzar la atención a la diversidad en Castilla y León, especialmente en los centros y aulas de Educación Especial, ante el “importante incremento” del alumnado con necesidades educativas especiales registrado en los últimos años.
El sindicato exigió al Gobierno regional que “abra una negociación específica sobre Educación Especial y atención a la diversidad, con medidas estructurales y financiación suficiente para garantizar una atención educativa de calidad tanto al alumnado como a los profesionales que trabajan en estos centros y aulas”.
La organización precisó que, entre los cursos 2022/2023 y 2025/2026, el alumnado atendido con necesidades educativas especiales aumentó un 29,4 por ciento, pasando de 806 a 1.043 estudiantes en el presente curso, es decir, 237 alumnos más. Del total, 877 están escolarizados en centros específicos y 166 en aulas de atención a la diversidad. Sin embargo, durante ese periodo de tres cursos, “no se ha incrementado el número de centros específicos de Educación Especial ni el de centros ordinarios con aulas sustitutivas”.
“Estamos sosteniendo una realidad educativa mucho más compleja prácticamente con la misma estructura”, advirtió Isabel Madruga, presidenta del sector de Educación de Csif Castilla y León. “La atención al alumnado con mayores necesidades de apoyo debe convertirse en una prioridad real del sistema educativo público”, subrayó.
Por provincias, los mayores incrementos de alumnado se han producido en Valladolid (57 alumnos), León (52), Burgos (41), Zamora (22) y Ávila (21), aunque el crecimiento alcanza a todo el territorio autonómico. Para Csif, esta evolución “evidencia la necesidad de planificar la atención educativa “con criterios de red” y reforzar especialmente las aulas sustitutivas en zonas rurales o alejadas de los centros específicos”, como recoge Ical.
Csif recordó que los centros y aulas de Educación Especial atienden a alumnado con pluridiscapacidad, necesidades sanitarias complejas, problemas de movilidad, dificultades severas de comunicación o situaciones conductuales que requieren intervención especializada y apoyo permanente. Por ello, insistió en que “no basta con ampliar aulas, sino que es imprescindible reforzar las plantillas y los recursos profesionales”.
En este sentido, Csif reclamó más profesorado especializado y plantilla estable; una reducción real de ratios; refuerzo de la orientación educativa propia, más apoyo sanitario y social en los centros, mejora de espacios e infraestructuras; cobertura ágil de sustituciones; y el reconocimiento profesional mediante un complemento específico vinculado a la especial dificultad, penosidad o peligrosidad de estos puestos.
Además, el sindicato alertó de que el incremento del alumnado y de la complejidad de los casos “no está siendo acompañado de un crecimiento proporcional de los recursos humanos”. Un informe técnico elaborado por Csif refleja que, mientras el alumnado en centros específicos ha aumentado un 29,5 por ciento, la plantilla funcional real de profesorado especialista PT y AL solo ha crecido un 21,2 por ciento.
Csif consideró “especialmente preocupante” que esta “presión asistencial y educativa” se produzca en muchos casos con “problemas de espacio, falta de apoyos suficientes y una carga cada vez mayor para los profesionale”s. “La planificación no puede hacerse únicamente con criterios numéricos de matrícula; debe tener en cuenta la intensidad real de los apoyos educativos, sanitarios y conductuales que requiere este alumnado”, insistió el sindicato.