CSIF acusa a la Junta de rebajar cuatro incendios de nivel 2 a 1 sin criterios técnicos

Más de 150.000 hectáreas arrasadas, miles de evacuados y graves daños en parques y reservas naturales evidencian la gestión “negligente y temeraria” del verano

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25/08/2025
 Actualizado a 25/08/2025
Agustín Argulo, presidente del sector de Administración General de la Junta en CSIF, y Sara Mateos, delegada en Medio Ambiente | L.N.C.
Agustín Argulo, presidente del sector de Administración General de la Junta en CSIF, y Sara Mateos, delegada en Medio Ambiente | L.N.C.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Castilla y León ha denunciado este lunes el “modelo flexible fallido” del operativo antiincendios de la Junta y la gestión “negligente y temeraria” de los últimos incendios forestales que han arrasado la Comunidad, causando “consecuencias devastadoras” en los últimos quince días. Más de 150.000 hectáreas han quedado calcinadas, según datos del programa Copernicus, con miles de personas evacuadas, tres fallecidos y graves daños en reservas naturales, parques nacionales y zonas protegidas.

Agustín Argulo, presidente del sector autonómico de Administración General de la Junta en CSIF Castilla y León, y Sara Mateos, delegada de Medio Ambiente, exigieron la dimisión del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones, y del director general de Patrimonio Natural, “tras la ausencia de medidas preventivas y la precarización del operativo”. “Comparecemos rotos e indignados. La Junta nos abandonó hace tiempo, lo advertimos y hoy la catástrofe lo confirma. ¿Qué más tiene que pasar para que dimitan o se les cese?”, afirmaron.

CSIF critica que desde 2015, con la llegada del actual consejero, se ha desmantelado progresivamente el operativo público de prevención y extinción de incendios forestales. Más de la mitad del personal ha sido privatizado, se han eliminado puestos de vigilancia y se han recortado guardias de agentes medioambientales. Según el sindicato, esta falta de recursos y planificación ha provocado que incendios forestales como el de Llamas de la Cabrera en León contaran inicialmente con apenas cien personas para contener un perímetro de un centenar de kilómetros.

Sara Mateos destacó que el operativo antiincendios colapsó desde el día 9 de agosto, dejando a muchas localidades sin atención mientras los ciudadanos combatían las llamas con cubos y mangueras. “El actual modelo flexible es un fracaso que ha puesto en peligro a trabajadores y ciudadanos”, indicó.

CSIF reclama un cambio de rumbo urgente hacia un operativo público al 100%, activo todo el año, con medios suficientes, inversión en prevención de incendios y plantillas estables de bomberos forestales. Además, exige la aprobación de la ley de agentes medioambientales y planes específicos de protección para poblaciones y fauna.

“Desde CSIF hemos aportado propuestas realistas y concretas, pero el actual consejero ya no es un interlocutor válido. Solo su cese o dimisión puede permitir empezar a reparar esta situación. No se puede permitir un verano más como este”, concluyó Argulo, denunciando también que la Dirección General de Patrimonio Natural ha rebajado el nivel de algunos incendios sin respetar el protocolo técnico de INFOCAL, “lo que es algo muy grave”.

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