Las asociaciones ARBA (Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono), Ríos con Vida, Memoria Viva de los Pueblos, Asociación para la Protección del Valle del Jamuz, Asociación Alta Valduerna y la Coordinadora en Defensa del Territorio se han posicionado en contra de los proyectos mineros Gémina y Legio, planteados para los municipios de Crémenes y Reyero.
En un comunicado, los denunciantes han mostrado su rechazo a la aprobación de los permisos de investigación para la explotación de minería a cielo abierto por la “contaminación masiva del aire que produce, así como por su impacto en los suelos de la zona”. Además, han afirmado que este proyecto tendría “un profundo impacto en el hábitat y supondría el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero, aparte de ser un gran consumidor de energía procedente de combustibles fósiles”.
Otra de sus quejas gira en torno a las consecuencias que tendría para la Montaña Oriental Leonesa, “zona de altísimo valor ambiental”, la puesta en marcha de las actividades mineras. Como así afirman las asociaciones, estos proyectos supondrían la introducción de maquinaria pesada, sondeos y pistas de acceso que alterarían los hábitats críticos para las especies protegidas del lugar, como por ejemplo el oso pardo, el quebrantahuesos o el urogallo cantábrico. Por su parte, los denunciantes han subrayado como la contaminación generada por los proyectos afectaría de manera “irreversible” al paisaje y a la geología de la zona, especialmente a los valles del Esla y del Porma.
Por último, han vuelto a incidir en los riesgos que supone para la salud pública y el medio ambiente los proyectos Gémina y Legio, usando como prueba la literatura científica existente y las experiencias previas en explotaciones de roca fosfórica. “Se ha demostrado que genera impactos críticos e irreversibles que amenazan directamente a la población local y a los ecosistemas”, han concluido.