La campaña de cereal de invierno en la provincia de León alcanzará una producción de 237.605 toneladas, lo que supone un descenso del 45% respecto a la campaña de 2025, cuando se obtuvieron 433.705 toneladas. La reducción responde tanto a la disminución de la superficie sembrada como a la caída de los rendimientos, en una campaña marcada por las dificultades durante la siembra y unas condiciones meteorológicas poco favorables para el desarrollo del cultivo.
Los datos forman parte del avance de cosecha presentado por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, quien ha señalado que la producción de cereal de invierno en Castilla y León alcanzará los 4,9 millones de toneladas, un 42% inferior a la de la campaña anterior y un 20% por debajo de la media de los últimos cinco y diez años.
En León, la superficie sembrada de cereales de invierno destinada a grano se ha situado en 76.119 hectáreas frente a las 103.392 hectáreas de la campaña anterior, lo que representa una caída cercana al 26%. La elevada pluviometría registrada durante el periodo de siembra dificultó las labores agrícolas e impidió implantar el cultivo en numerosas parcelas que finalmente se destinaron a cultivos de primavera o quedaron en barbecho.
Es preciso detallar que el trigo vuelve a ser el principal cereal cultivado en la provincia, con 36.914 hectáreas, lo que representa prácticamente la mitad de toda la superficie dedicada a cereal de invierno. La producción prevista asciende a 136.980 toneladas, con un rendimiento medio de 3.711 kilogramos por hectárea, superior a la media provincial.
La cebada ocupa 18.169 hectáreas y alcanzará una producción estimada de 54.931 toneladas, con un rendimiento medio de 3.023 kilogramos por hectárea.
Por su parte, los datos proporcionados este viernes por la Junta reflejan que la avena suma 8.928 hectáreas y una producción prevista de 18.670 toneladas, mientras que el centeno alcanza las 10.097 hectáreas y una producción estimada de 20.853 toneladas. El triticale completa la superficie cerealista provincial con 2.011 hectáreas y una producción prevista de 6.171 toneladas.
En conjunto, el rendimiento medio del cereal de invierno en León se sitúa en 3.121 kilogramos por hectárea, frente a los 4.195 que se habían registrado en la campaña anterior. No obstante, la provincia de León figura entre las menos afectadas por la caída de los rendimientos gracias al peso del regadío, circunstancia que ha permitido amortiguar parcialmente los efectos de una campaña especialmente complicada.
Baja rentabilidad
Durante la reunión del Consejo Regional Agrario celebrada en Tabladillo (Segovia), Joaquín Antonio Pino reconoció ante las organizaciones profesionales agrarias la difícil situación que atraviesa el sector cerealista y aseguró que la Junta trabaja ya en la puesta en marcha de un paquete de medidas de apoyo.
En este sentido, el consejero trasladó a las organizaciones profesionales agrarias que la administración autonómica «no está parada» y anunció que prepara una ayuda específica para el sector cerealista, que estará adaptada a la realidad productiva de cada comarca agraria. El objetivo, explicó, es que los agricultores que hayan sufrido mayores pérdidas reciban un apoyo proporcional, frente a las ayudas lineales planteadas por el Gobierno de España.
Pino insistió en que la situación del cereal responde a un problema estructural, agravado por la caída continuada de los precios y el incremento de los costes de producción. «Lo que necesitamos es que vuelva a valer el precio del cereal y que los costes de producción dejen de estar disparados», afirmó, al tiempo que recordó que desde la pandemia los gastos en fertilizantes, semillas, fitosanitarios o combustible se han incrementado notablemente, reduciendo la rentabilidad de las explotaciones.
Asimismo, destacó que Castilla y León ha pasado de acercarse a los dos millones de hectáreas dedicadas al cereal a las 1,57 millones de la presente campaña, una reducción que, a su juicio, refleja la delicada situación que atraviesa el sector.
Defensa ante las importaciones
Cabe destacar que el consejero también reclamó una posición firme frente a determinados acuerdos comerciales internacionales, especialmente el acuerdo con Mercosur, al considerar que perjudican a los productores de cereal de Castilla y León. En este sentido, defendió la aplicación efectiva de las denominadas cláusulas espejo, para que las importaciones procedentes de terceros países cumplan las mismas exigencias que se imponen a los agricultores europeos.
Además, mostró su preocupación por la entrada de cereal procedente del exterior, especialmente a través de los puertos españoles, una circunstancia que, según señaló, está contribuyendo a mantener deprimidos los precios. En este contexto, anunció que la Consejería trabajará junto al sector y al ámbito universitario para actualizar los costes reales de producción y reforzar la aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Pino reafirmó el compromiso de la Junta con el sector agrario y aseguró que la futura política agrícola del Ejecutivo autonómico apostará por dotar a la Consejería de un presupuesto suficiente para mejorar la rentabilidad de las explotaciones, defender una Política Agraria Común orientada al agricultor profesional y garantizar la soberanía alimentaria.
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