El sector agropecuario de León cuenta desde este martes, 28 de julio, con un nuevo convenio colectivo después de varios meses de negociaciones estancadas. Según UGT-Fica León, el acuerdo ha sido posible gracias a una propuesta presentada por el sindicato que obtuvo el respaldo de la patronal y del resto de organizaciones presentes en la mesa negociadora.
El bloqueo producido durante la primavera obligó a las partes a recurrir al Servicio Regional de Relaciones Laborales de Castilla y León (Serla). Uno de los principales puntos para alcanzar el consenso ha sido la incorporación de una garantía expresa de no discriminación por creencias religiosas o costumbres, una cuestión especialmente relevante ante la presencia de trabajadores musulmanes en el sector agrícola leonés.
El nuevo convenio establece una reducción de la jornada laboral anual hasta las 1.768 horas y un incremento salarial del 3,1 por ciento durante el primer año. A esta subida se añadirán aumentos del 3 por ciento en cada uno de los tres ejercicios siguientes, además de una cláusula de revisión salarial con un límite del 0,5 por ciento anual.
También se acuerda que los conceptos salariales variables queden excluidos del cálculo del salario mínimo interprofesional, de manera que los empleados perciban íntegramente el SMI sin que esos complementos puedan utilizarse para compensarlo.
UGT-Fica León sostiene que durante las negociaciones la patronal trató de eliminar algunos derechos ya consolidados y de introducir modificaciones sustanciales en las condiciones laborales. Frente a ello, el sindicato valora el acuerdo como «un avance significativo» para un sector marcado históricamente por la precariedad y por las dificultades para garantizar el cumplimiento de la normativa laboral y de prevención de riesgos.
El secretario general de UGT-Fica León, René Rodríguez, ha asegurado que el sindicato ha conseguido «desbloquear una situación enquistada defendiendo principios básicos como la igualdad y el respeto a todas las personas trabajadoras». Asimismo, ha subrayado que «el diálogo social sigue siendo esencial para proteger a quienes más lo necesitan».
Desde la organización sindical señalan que el siguiente reto será asegurar que las nuevas condiciones se apliquen de forma efectiva en las explotaciones y empresas, con el objetivo de mejorar la situación laboral de uno de los sectores más vulnerables y complejos del tejido productivo de la provincia
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.