CCOO ha registrado la convocatoria de huelga en el sector del transporte interurbano de viajeros de León tras casi seis meses de negociación del convenio colectivo sin avances con la patronal Alerbus. El sindicato ha celebrado seis reuniones sin que la parte empresarial haya dado respuesta a sus propuestas y califica la situación de "hartazgo" e "intolerable".
La reclamación central de CCOO es el mantenimiento del poder adquisitivo, después de que la primera propuesta de la patronal implicara, a juicio del sindicato, una pérdida salarial. El punto de comparación que utiliza CCOO es especialmente llamativo: los conductores de transporte interurbano de León perciben, como mínimo, 8.000 euros brutos menos al año que sus compañeros de Asturias. Una diferencia que el sindicato considera injustificable teniendo en cuenta que las empresas del sector en Castilla y León reciben subvenciones públicas de la Junta por valor de 55 millones de euros entre septiembre de 2025 y julio de 2026 para operar el servicio Buscyl. "Mientras los beneficios de las empresas se multiplican por tres, las condiciones de los trabajadores se pretenden aminorar", señaló CCOO.
El sindicato también denuncia malas praxis en la organización del trabajo: jornadas de hasta 15 horas que no se computan íntegramente como tiempo efectivo, uso abusivo de la disponibilidad y condiciones que sitúan a algunos trabajadores por debajo de los 24.000 euros brutos anuales, umbral que CCOO fija como mínimo irrenunciable. Denuncia además que algunas empresas prefieren mantener acuerdos individuales fuera del convenio, eludiendo así las condiciones colectivas.
Ante el bloqueo, CCOO ha remitido una carta al consejero de Movilidad y Transformación Digital de la Junta para reclamar su mediación en un conflicto que, según el sindicato, afecta especialmente a las provincias de León, Palencia, Valladolid y Segovia. "La responsabilidad es de la patronal, que debe negociar con buena fe", concluye el sindicato, advirtiendo de que "la respuesta será contundente".