UGT lleva a cabo este sábado una huelga de 24 horas en el sector de las grandes marcas textiles y de calzado en el conjunto del país para mostrar su rechazo al preacuerdo firmado por la patronal (donde se enmarcan firmas y compañías como Primark, Inditex o H&M) y los sindicatos CCOO y Fetico, el cual supone un “retroceso” en derechos “adquiridos”.
Una huelga a la que trabajadores de las empresas de León se han sumado con una concentración frente a la tienda de Zara de Ordoño II este sábado al mediodía.
La convocatoria llega después de que UGT rechazara el preacuerdo alcanzado el pasado mes de marzo entre la patronal Arte y las organizaciones sindicales CCOO y Fetico. El sindicato considera que el texto firmado no garantiza unas condiciones laborales dignas y supone un retroceso en derechos consolidados durante años en los convenios provinciales y autonómicos del sector.
UGT denuncia que el futuro convenio estatal introduce importantes diferencias entre trabajadores y trabajadoras en función de su fecha de incorporación a la empresa, creando plantillas con condiciones desiguales. Según explica la organización sindical, el acuerdo permite establecer salarios inferiores para nuevas contrataciones y facilita un modelo laboral «más precario y flexible», lo que podría favorecer la sustitución progresiva de empleados con mayor antigüedad y mejores condiciones laborales.
Otro de los puntos más criticados es la prioridad que tendría el convenio estatal frente a los convenios territoriales. Para UGT, esta medida vacía de contenido la negociación colectiva provincial y autonómica y pone en riesgo derechos que actualmente mejoran las condiciones mínimas del sector en muchos territorios. El sindicato sostiene que el convenio estatal debería actuar únicamente como un marco básico de referencia y no como un límite que impida negociar mejoras salariales o sociales.
UGT también muestra su rechazo a la regulación planteada sobre el trabajo en domingos y festivos. La organización considera que el texto abre la puerta a una disponibilidad prácticamente obligatoria de las plantillas en jornadas de apertura comercial, eliminando en la práctica la voluntariedad existente en numerosos convenios territoriales. El sindicato alerta de que esta situación afectaría especialmente a la conciliación familiar y personal de miles de trabajadores y trabajadoras del sector.