Minutos después los manifestantes accedieron al interior del centro comercial, donde se dirigieron a la sección de yogures y, tras acabar varios productos en el suelo, fueron desalojados de forma pacífica por efectivos de la Policía Nacional.
Con esta convocatoria, que llegará la próxima semana al resto de provincias de Castilla y León, denuncia las “prácticas abusivas y los chantajes de las industrias lácteas y de la distribución asentada enEspaña, y la inoperancia de las administraciones a la hora de solucionar el problema de los ganaderos de leche”.
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