Cementerios sin tapia

Flores, cruces, monolitos o poemas en las carreteras recuerdan a fallecidos en circunstancias muy diversas, la gran mayoría en accidentes de tráfico

02/11/2025
 Actualizado a 02/11/2025
Un ramo de flores sobre el quitamiedos cerca de Pardavé. | F. FERNÁNDEZ
Un ramo de flores sobre el quitamiedos cerca de Pardavé. | F. FERNÁNDEZ

Uno de esos tipos a los que siempre merece la pena seguir —más bien  debía ser obligatorio— el maestro Carlos Cuenya recuperaba hace unos días una vieja foto, la que abre este reportaje, con un comentario, muy suyo: «La cruz del tío Antonio Tejerina. La cruz más enigmática de la Montaña Leonesa. Ha aguantado de pie pero la inscripción que tiene resulta ya ilegible. Estuve allí hace años y creo que fue en 1929 cuando un rayo le mató en ese alto, estando de pastor supongo que en la majada del Caldero. Muy joven, 21 años, con mujer e hijos. Y le tenían que querer mucho para subir hasta el fin del mundo semejante artefacto. Eliseo me decía que era de Prioro, otros que de Tejerina, Horcadas, las Salas, en fin...».

Imagen Cruz Cuenlla
"La cruz del tío Antonio Tejerina. La cruz más enigmática de la Montaña Leonesa" recuerda desde 1929 una muerte por un  rayo. | CARLOS CUENYA

Tuvo suerte Carlos y por esa puerta abierta del ‘en fin’ entró quien sabía más pasajes de la historia, Juana Tomás Prieto: «Era tío abuelo de mi suegra , hermano de la abuela de Arsenia del Río Tejerina. Zacarías del Río estaba casado con Feliciana Tejerina, padres de Pilar del Río Tejerina (madre de Arsenia y Orosia). Feliciana Tejerina tenia un hermano Antonio Tejerina, vivía en Los Espejos, era el vaquero, estaba con la cabaña en Valevaniego, con un burro con cencerro, le cayó un rayo, le mató a él y al burro». 

Menuda historia. Que aún está abierta a más episodios sobre la enigmática cruz. Y en estos días de visitas a los cementerios oficiales es fácil reparar en la existencia de un buen número de historias, por desgracia trágicas, escondidas detrás de una cruz, un ramo de flores, un monolito o una frase escrita sobre la piedra... son cementerios sin tapia en la que muchas veces no reparamos, pero ahí están; mucho más presentes de lo que puede parecer. Por ejemplo, por ceñirnos a un recorrido: Si vas de Asturias hacia León encontrarás algún ‘cementerio’ sin tapia en Villamanín (un ramo sobre los quitamiedos), en Pola de Gordón (curiosamente delante de la puerta del cementerio pero queriendo tener su ramo atado a una señal de tráfico); en el desvío hacia Buiza colocado en el suelo con un poema escrito; en La Robla seis flores y seis velas nos recuerdan que hay seis mineros que esperan justicia; subiendo a Peredilla de Gordón una ruta de montaña con un relato y una gran escultura de una mano (de Amancio González) nos refresca el último sueño de Orlando González, uno de esos  seis mineros que albergaba esa idea junto a su hermano José Manuel, que fue quien la convirtió en una realidad que no ha parado de crecer en velocidad inversa a la espera de la sentencia; siguiendo la carretera El Rabizo nos recuerda que allí se destrozaron demasiadas vidas, las últimas la del entrañable delegado de la Cruz Roja en la zona y también la de un joven de la Magdalena de tan solo 23 años, fallecido en un choque frontal. Sin olvidar la memoria de Isabel Cardeñosa, la llamada Pasionaria Leonesa, que pidió que fueran lanzadas al viento allí sus cenizas, en el mismo lugar que hay una  fosa común y cada año se rinde homenaje a las víctimas de la guerra...

Imagen Imagen Manoradilla
José  Manuel, hermano de Orlando, uno de los fallecidos en el último accidente de La Vasco decidió hacer realidad de una idea de Orlando en su memoria.J.M. GONZÁLEZ

Y siguiendo hacia León, al final de la cuesta de La Copona, atado a una señal un ramo de flores nos recuerda que también allí se produjo un accidente mortal que algún allegado al fallecido se niega a olvidar.
Solo es un ejemplo. Accidentes, memoria histórica, muerte en la mina, en la carretera, poemas. En la carretera hacia Buiza, sujeto con una cinta de Villacorta leemos: «Aunque pasen los días. / Aunque pasen los meses. / Aunque pasen los años. / Te echaremos de menos toda la vida» 

Uno parecido podíamos encontrar regresando por la carretera del Torío, donde además de un ramo a la llegada a Matallana —que recuerda el accidente de un vecino de la comarca al que debió dar un infarto o algo mi lar y cayó a gran velocidad al Torío sin intentar ni tan siquiera frenar— después de atravesar el pueblo ‘de la estación’ en la llamada curva del Hospitalillo de la Vasco, después del barrio de San Lorenzo, un monolito recuerda a un accidente que conmocionó a la comarca al caer el coche al río con tres fallecidos, dos de ellos de 14 (Tamara) y 9 años (Jorge).

Por cierto, tan solo unos kilómetros más arriba hay otra cruz en el monte, antes de Vegacervera, enigmática como la de Cuenya, con la curiosidad de que la roca que hay al lado tiene la forma de un fraile rezando. 

cementerio
En la carretera hacia Buiza con un poema. | F. FERNÁNDEZ

Los accidentes de tráfico son los ‘responsables’ de la mayoría de las cruces y ramos de los cementerios sin tapia; hasta el punto de que la propia DGT en sus campañas ‘agresivas’ para evitar accidentes las ha llegado a utilizar en carteles en los que al lado de uno de estos ramos que recuerdan algún grave accidente se puede leer: «Conduce pensando cuál quieres que sea tu próximo ramo». Fuerte.

Esta ‘protección’ de los avisos quedó evidenciada hace unos años cuando la normativa legal obligaba a retirar todo tipo de anuncios o elementos que pudieran distraer a los conductores, de los que solo se libraron los famosos toros de Osborne —pero sin texto— y los ramos y otros recuerdos de accidentes. Hace sólo unos años en una carretera de Galicia un operario decidió retirar las flores que colocaba una mujer por la muerte de su hijo. Fue el propio Ministerio de Fomento quien escribió a la mujer para darle a razón e invitarla a colocar las flores tantas veces como quisiera. La mujer explicó entonces, en La Voz de Galicia: «No sé qué me movió a colocar las flores, pero quiero que la gente sepa que ha pasado algo ahí y que hay que tener cuidado para que no se repita». Teresa había perdido a su hijo de 25 años en un accidente de coche en la N-VI, a la altura de Iñás.

Imagen Matallana Pueblo
Un monolito en Matallana con 3 fallecidos. | F. FERNÁNDEZ

Y, por supuesto, hay lugares en los que nunca faltan flores; generalmente allí donde han fallecido famosos, muy cerca de León, en Colinas de Trasmonte (Zamora) nunca faltan flores para Cecilia, fallecida allí en 1976.   

Lo más leído