La ejecutiva estatal de CCOO en Instituciones Penitenciarias realizó una visita al Centro Penitenciario de León para analizar de primera mano las condiciones laborales de la plantilla y la situación operativa, constatando “una realidad que se repite en el conjunto del sistema penitenciario: una alarmante falta de personal, el incremento de la población reclusa y un deterioro de las condiciones de trabajo de los profesionales”.
El sindicato advierte de que situaciones como la del Centro Penitenciario de Villahierro, donde recientemente se han incorporado 25 alumnos en prácticas, no pueden considerarse soluciones reales al déficit de plantilla. Estos efectivos, en periodo formativo, no cubren vacantes ni forman parte de la Relación de Puestos de Trabajo, por lo que su impacto es limitado y temporal.
“La Administración no puede seguir maquillando el déficit de personal estructural con medidas coyunturales. La falta de efectivos es estructural y requiere soluciones estructurales”, señalan. Además, apuntan que centros como el de León arrastran déficits de más de un centenar de trabajadores, una situación extrapolable a otros como Topas (Salamanca), donde aumentan la carga de trabajo, la presión asistencial y los riesgos laborales.
La organización sindical alerta de que esta falta de personal tiene consecuencias directas en la seguridad en centros penitenciarios, como el aumento de agresiones, amenazas e incidentes regimentales, así como la sobrecarga laboral y el desgaste profesional, dificultando garantizar la seguridad integral.
CCOO recuerda que garantizar la seguridad penitenciaria es clave para cumplir con el mandato constitucional de reeducación y reinserción social. Por ello, exige a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias un incremento urgente de plantilla, el reconocimiento de los trabajadores como agentes de la autoridad y la mejora de los medios materiales y de protección.
Finalmente, el sindicato pone en valor la profesionalidad de los trabajadores penitenciarios, que continúan sosteniendo el sistema “en condiciones cada vez más precarias”, y advierte de que sin medidas inmediatas la situación seguirá deteriorándose, apostando por nuevas movilizaciones sindicales en defensa de un servicio público penitenciario digno y seguro.