Descontento entre distintas ampas de la provincia de León por la denegación del programa de conciliación a las escuelas que no son cabecera de Colegio Rural Agrupado (CRA) del programa de conciliación para los meses de junio y septiembre. Al excluir a estas localidades, que habitualmente son más pequeñas, las familias afectadas consideran que se genera «una discriminación y un agravio comparativo».
Como es habitual en cada final de curso, el horario escolar se reduce una hora en junio en estas semanas previas a las vacaciones de verano. Según exponen desde las ampas afectadas, la Consejería de Educación estableció el pasado año académico un servicio de atención y cuidado en Infantil y Primaria para cubrir estos cambios y asegurar la conciliación de las familias. Un programa que, como denuncian estas asociaciones, se ha implantado solo «parcialmente» al limitarse, en el caso del medio rural leonés, a las escuelas que son cabecera de CRA.
En esta situación se encontrarían, por tanto, cerca de 70 escuelas rurales del territorio leonés. Un malestar por el que tanto ampas como padres a título individual interpusieron quejas en la Dirección Provincial de Educación de León que no habrían recibido contestación.
En este sentido, los afectados consideran que se les está privando de «un recurso esencial para la conciliación familiar y laboral». «La situación resulta especialmente grave en la provincia de León, donde la escuela rural constituye una parte fundamental de la red pública educativa y donde la dispersión geográfica, las largas distancias y el reducido tamaño de muchas localidades dificultan enormemente las alternativas de conciliación», lamentan desde estas ampas en un comunicado.
Además, estas asociaciones que representan a las familias de los centros educativos públicos del medio rural leonés ven «contradictorio» los constantes mensajes de luchar contra la despoblación y que desde la Junta «se adopten medidas que reducen servicios precisamente en los núcleos más pequeños y vulnerables». Por ello, los afectados reclaman a la Consejería de Educación la «revisión inmediata» de esta decisión que condiciona la conciliación a numerosas familias de los pueblos de León en este tramo final de curso.
La "vergüenza" de pedir voluntarios
Por su parte, desde Unión del Pueblo Leonés (UPL) emitieron este viernes un comunicado para denunciar que la Junta estaría pidiendo docentes voluntarios para cubrir, a modo de «parche», el «hachazo» a la conciliación en el medio rural. Así, desde la formación leonesista consideran que es una «vergüenza» que la Consejería de Educación pretenda cargar sobre el profesorado un servicio del que «ha excluido a los pueblos que no son cabecera de los CRA».
La secretaría de Educación de UPL, Sheila Fernández, explicó que desde la Dirección General de Centros e Infraestructuras de la Junta se habría remitido a las direcciones de los CRA unos comunicados para pedir que los maestros asuman estas tareas. «La conciliación en nuestros pueblos no puede ser un privilegio que dependa de la caridad o del voluntarismo de los maestros, sino un derecho garantizado por la administración con servicios públicos de calidad», plantea la representante leonesista.
De esta forma, desde la formación leonesista se considera que pretender que sean los docentes quienes cubran las carencias en conciliación que denuncian las ampas «menoscaba el prestigio» de la profesión e «ignora su carga laboral». Así, Sheila Fernández recuerda que el horario de los maestros en junio y septiembre «no termina cuando finalizan las clases» y que en esa hora a mayores deben realizar tareas burocráticas propias de fin de curso como redacción de informes, elaboración de memorias o cerrar las evaluaciones.