Este aumento de la producción en 2017 en Castilla y León contrasta con la caída que sufrió en el Principado de Asturias, ya que pasó de las 838.000 de 2016 a las 431.000 del pasado año. Por su parte, en Aragón la tendencia fue positiva y si hace dos ejercicios se extrajeron 730.000 toneladas de mineral, el último fueron 1.833.000.
Carbunión ofreció también otros datos de interés, como el total de las importaciones de carbón del pasado año, de 19.169.000 toneladas, el número de empresas mineras que se mantienen en el país, que han caído a solo ocho, y las plantillas que todavía mantienen. El total de trabajadores en la minería en 2017 fue de 2.197 personas, 1.592 en plantilla propia y 605 de contratas.
Desde la patronal minera advirtieron, en otro orden de asuntos, de la «disminución drástica de la participación del carbón autóctono en el mix de generación eléctrica en el periodo analizado», pero buscaron el lado menos malo destacando que «casi iguala en 2017 la habida en 2015». Derivado de esta caída, continuó Carbunión, «se puede observar que la producción y el empleo asociado se han reducido en un 58 por ciento y en un 62 por ciento respectivamente en el periodo 2011-2017. Sin embargo, el año pasado ambas cifras aumentaron en relación a 2016: la producción en casi un 60 por ciento y el empleo un 7 por ciento, por el aumento de las contratas, aunque el número de trabajadores en plantilla sigue descendiendo».
En su balance, Carbunión subrayó la «necesidad y conveniencia del uso del carbón nacional como fuente principal de respaldo a las energías renovables, aportando además la limitación en los costes de generación eléctrica y la garantía de un suministro adecuado a la demanda». También reiteró su petición al Gobierno de que se mantenga el diálogo y la colaboración en la búsqueda de situaciones sostenibles de cara a la finalización del Plan de Cierre, que confían en que se lleve a cabo «de manera ordenada». Reclamó también que se negocien los acuerdos en materia de devolución de las ayudas y que se implementen las medidas necesarias para que las empresas eléctricas puedan acometer el esfuerzo inversor necesario para cumplir con la normativa.
Planificar desde 2019
De este modo, esperan, las empresas de la minería del carbón podrían planificar su actividad desde 2019 con el reto de «aportar entre 4 y 6 millones de toneladas al año de combustible autóctono suficientemente competitivo», logrando así «reducir la dependencia energética del país de fuentes de generación importadas y colaborar activamente en la política de garantía y seguridad del suministro».