La capital concentra una de cada tres viviendas turísticas de la provincia

Tras alcanzar el pico en 2024, el nuevo marco regulatorio y la falta de rentabilidad en algunos casos han cambiado una tendencia que amenazaba con complicar aún más el mercado

25/06/2026
 Actualizado a 25/06/2026
La provincia continúa consolidándose como destino turístico, superando ya el medio millón de pernoctaciones al año. | SAÚL ARÉN
La provincia continúa consolidándose como destino turístico, superando ya el medio millón de pernoctaciones al año. | SAÚL ARÉN

En muchos lugares de España el crecimiento de las viviendas turísticas está provocando el aumento de problemas en un mercado ya de por sí tensionado debido a la economía. En lo que tiene que ver la provincia de León, lo que parecía que iba a ser un problema a pesar de no ser ni mucho menos un destino turístico consolidado en el país, parece que se está deshinchando.

Y es que la provincia ha cerrado el mes de mayo con un total de 1.369 viviendas turísticas registradas, lo que supone un 11% menos que en el mismo mes del año anterior (1.537) y ya muy por debajo del máximo histórico que se marcó en agosto de 2024, cuando el recuento llegó a los 1.605 inmuebles según los datos de la Encuesta de Ocupación en Apartamentos Turísticos (ETV) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Además, este retroceso no es exclusivo de la capital o de El Bierzo, si bien son estas dos las zonas que más acusan el descenso en términos absolutos. De hecho, Ponferrada es el municipio que más caída registra, pasando de 163 viviendas turísticas en mayor de 2025 a 109 en el último recuento, es decir, un descenso de 33%. En León capital, se cuentan hoy 504 inmuebles por los 566 de hace un año, un descenso del 11% que va en línea con el global de la provincia. 

1 de cada 3 están en la capital

En cualquier caso, León capital acapara el 36,8% de todo el parque de vivienda turística provincial, seguida de Ponferrada (8%) y Puebla de Lillo (5%). Entre los tres municipios suman más de la mitad de la oferta de toda la provincia, que en total abarca 132 localidades con al menos una vivienda turística registrada.

El total de plazas disponibles asciende a 7.535, con una media de 5,5 plazas por vivienda. Los municipios con mayor ratio de plazas por vivienda son San Emiliano (6,9), Pola de Gordón (6,2) y Valencia de Don Juan (6,0), lo que apunta a casas más grandes o a inmuebles orientados a grupos.

La montaña lidera la ocupación

Más allá del volumen de oferta, los datos de ocupación revelan una realidad distinta. No son los grandes núcleos los que registran mayor actividad en proporción, sino los municipios de alta montaña del norte de la provincia y algunos enclaves del Bierzo rural.

Puebla de Lillo encabeza el ranking de ocupación con un 4,33%, la cifra más alta de toda la provincia. Le siguen Reyero (2,63%), Riaño (2,47%) y Molinaseca (2,41%). En el extremo opuesto, San Andrés del Rabanedo apenas alcanza el 0,10%, pese a contar con 17 viviendas registradas.

León capital, con una tasa del 0,64%, se sitúa en la franja baja del indicador, lo que evidencia que el crecimiento acumulado de la oferta en los últimos años ha superado el ritmo de la demanda, al menos en los periodos de temporada baja en los que se realiza el muestreo.

No todos los municipios han retrocedido. El análisis interanual revela algunos casos de crecimiento significativo entre localidades con una base de oferta reducida pero en expansión.

Vega de Valcarce, en el extremo occidental del Bierzo y en plena ruta jacobea, ha pasado de 6 a 13 viviendas turísticas en un año, un incremento del 117%. Villamanín, en la montaña central, se ha doblado (de 5 a 10), al igual que Posada de Valdeón (de 7 a 10), enclave del Parque Nacional de los Picos de Europa cuya tasa de ocupación (2,21%) figura entre las diez más altas de la provincia.

La exigencia regulatoria, clave

La serie histórica desde agosto de 2020 muestra que el parque de viviendas turísticas leonesas ha crecido de forma sostenida durante cuatro años, pasando de 1.002 a 1.605 inmuebles. El ajuste de los últimos meses —primero en otoño de 2025 y ahora en la lectura de primavera de 2026— responde, en parte, a la mayor exigencia regulatoria en materia de registros turísticos, pero también al cese de actividad en este mercado de unidades que no resultaban rentables.
El INE recoge los datos de los alojamientos registrados con actividad y no la mera inscripción en el registro, por lo que el descenso refleja inmuebles que han dejado de operar o que no han renovado su actividad. En cualquier caso, la fotografía de mayo de 2026 confirma que la provincia sigue siendo un destino relevante para el turismo rural y de interior, pero con un mercado que se ajusta y que parece da un respiro a quienes buscan una vivienda no para pasar unos días, sino una vida.

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