Las calaveras de remolacha vuelven a iluminar la noche de Fresno del Camino

La localidad leonesa recupera una tradición que sus vecinos ya practicaban en los años 50 y pretende dar continuidad a la iniciativa con la Güeste de Ánimas el próximo año

01/11/2026
 Actualizado a 01/11/2026
Calaveras de remolacha iluminando la noche del 31 de octubre en Fresno del Camino. | L.N.C.
Calaveras de remolacha iluminando la noche del 31 de octubre en Fresno del Camino. | L.N.C.

Mucho antes de que las calabazas de Halloween se popularizaran en España, los pueblos leoneses ya tenían sus propias formas de iluminar la noche de difuntos. Una de ellas consistía en vaciar remolachas, tallar en ellas rostros de calaveras y colocar velas en su interior para convertirlas en pequeños faroles. Fresno del Camino ha recuperado esta antigua costumbre gracias a una iniciativa de la Asociación Fresno y Ermita, que durante la noche de este sábado 31 de octubre devolvió a las calles del pueblo una imagen que llevaba décadas formando parte de su memoria colectiva.

La recuperación de esta tradición comenzó días antes, con un taller vecinal en el que distintas generaciones compartieron conocimientos y recuerdos mientras aprendían a elaborar estas singulares calaveras. Las remolachas talladas se distribuyeron posteriormente por diferentes rincones de Fresno del Camino, iluminando la Noche de Ánimas y recuperando una estampa que los vecinos más mayores todavía recuerdan de su infancia.

Y es que esta costumbre ya estaba muy arraigada en la localidad durante la década de 1950, cuando los vecinos elaboraban estos pequeños faroles para alumbrar calles y caminos coincidiendo con la festividad de Todos los Santos. Su recuperación supone, según la asociación organizadora, una forma de reivindicar las raíces culturales leonesas frente a la creciente popularidad de Halloween y transmitir a las nuevas generaciones unas tradiciones que corren el riesgo de caer en el olvido.

Otra de las remolachas en un árbol de la localidad. | L.N.C.
Otra de las remolachas en un árbol de la localidad. | L.N.C.

 

Las calaveras de remolacha forman parte del conjunto de costumbres populares vinculadas al recuerdo de los difuntos que han pervivido en el mundo rural leonés, junto a las hogueras, las castañadas o las distintas manifestaciones de la Noche de Ánimas. Un patrimonio etnográfico que la Asociación Fresno y Ermita busca mantener vivo, al igual que otras señas de identidad de la localidad, como el Antruejo leonés o su histórico pendón.

La iniciativa no pretende quedarse en una celebración aislada. La asociación ya ha anunciado su intención de dar continuidad a la recuperación de estas costumbres y prepara para el próximo año la celebración de la tradicional Güeste de Ánimas, una manifestación de la mitología popular vinculada a las procesiones de almas de los difuntos. El objetivo es ampliar las actividades y conseguir que vecinos y visitantes conozcan de primera mano estas antiguas creencias.

Miembros de la asociación preparando las calaveras de remolacha. | L.N.C.
Miembros de la asociación preparando las calaveras de remolacha. | L.N.C.

 

«Recuperar nuestras tradiciones es recuperar nuestra memoria, nuestra identidad y nuestra forma de entender la vida en nuestros pueblos», defienden desde la Asociación Fresno y Ermita. Una reivindicación que este año ha tomado forma de remolachas iluminadas y que pretende demostrar que, mucho antes de que Halloween llegara a estas tierras, León ya tenía sus propias maneras de llenar de misterio la noche del 31 de octubre.

 

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