Ha pasado un año desde que Proyecto Orbanajo encabezó las limpiezas de plásticos de las orillas del río Sil en Ponferrada, una agrupación sin ánimo de lucro que comenzó desde la vertiente cultural y añadió a ella la medioambiental. Desde entonces, han puesto nombre a 11 recogidas y han iniciado las quedadas para limpiar de colillas las calles, con otras 11. Amabel Deiros y Pablo Ovalle están detrás de este movimiento social que ha calado sobre todo en las administraciones. Ponferrada comenzó a sancionar a los puestos del mercado de Abastos que echaban vertidos de plástico al río y en las últimas semanas puso en marcha la campaña ‘Gestos que marcan’, por la que se pretende hacer visible la lucha contra las colillas con carteles en los establecimientos o mensajes en los sumideros.
Proyecto Orbanajo se congratula de que, tras un año de esfuerzos y más trabajando por propiciar un cambio de hábitos se haya conseguido dar pasos, aunque pide más. Proyecto Orbanajo seguirá adelante con la tarea iniciada y empleará el primer premio de Carnaval que consiguió en la pasada convocatoria en Ponferrada en realizar camisetas para hacer más visible su tarea de voluntariado.
– Las primeras actividades que realizaron desde Proyecto Orbanajo fueron culturales. Después llegaron las limpiezas voluntarias del río y las de colillas por las calles. Creo que las primeras fueron las del Sil...¿pero qué es lo que les movió a lanzarse a las calles a hacerlo?
- Empezamos con la idea primera en 2010. Estamos muy vinculados con el teatro y lo enfocamos desde ahí. Queríamos hacer algo así como visitas teatralizadas a Orbanajo. Habíamos pensado en hacer cosas culturales, pero no teníamos un espacio para ello. Lo conseguimos entre 2016 y 2018 gracias a mi hermana, que se vino a vivir al pueblo. A partir de ahí, en octubre de 2018, empezamos a hacer actividades. Detrás de Proyecto Orbanajo está Amabel Deiros y yo. Hicimos un taller de cuentacuentos, también de clown. Nos costó mucho atraer a gente y después nos surgió lo de los plásticos. Nos entró la gripe y como estábamos en casa veíamos vídeos de lo que estaba pasando. De esos mares llenos de plásticos y lo que suponía. Y en febrero de 2019 decidimos la primera acción contra el plástico en el Lidl. Era una copia de ‘Plastic atack’, un movimiento que empezó en Europa y que nosotros llamamos ‘Sin plástico por favor’. Pretendíamos concienciar a la gente sobre el uso de los plásticos. Y ahí vimos que el río estaba muy machacado en la zona del mercado. El 21 de abril de 2019 hicimos la primera convocaría de limpieza del río. Llevamos 11 salidas hasta hoy, casi todas en el río pero una en el pantano también y también en el castillo de San Blas. Y a raíz de eso surgió lo de las colillas que ha sido como el producto estrella. Comenzamos con ello en julio de 2019. Llevamos otras 11 salidas. Hemos hecho también talleres de sexualidad femenina…que también es cultura y otras actividades en este tiempo.
- ¿Les ha sorprendido la respuesta social recibida?
- En realidad la acción más directa ha sido la calle y se ha notado más que las acciones culturales, aunque nos acompaña poca gente. Lo hacemos como clown y en lo de los ríos conseguimos reunir a 30 personas la primera salida. Muchos nos piden la dirección para sumar. Estamos satisfechos con la respuesta social.
-¿Tienen datos de la media de kilos de basura recogidos y de colillas por jornada de limpieza?
- Depende de las personas que colaboren. La media suele estar entre 10 y 15 personas en cuanto al trabajo de recogida de plásticos. En la recogida de colillas fijos somos dos, aunque la primera vez también llegamos a ser unos ocho. En verano la participación cae. En cada jornada de limpieza del río, depende de la gente que vaya, pero en la primera pudimos sacar casi 300 kilos, después han sido 100 u 80 de media. En las 11 que llevamos tal vez estemos en los 1.500 kilos de basura. En cuanto a la recogida de colillas hemos recogido 2.000 o 3.000 de media. Las tengo yo en casa porque no hay donde tirarlas. En total estaremos por las 30.000 colillas.
- ¿Se han notado estos movimientos en la concienciación ciudadana?
- Hemos notado que se ponen sanciones, porque para el ayuntamiento es lo más efectivo, aunque nosotros no estamos a favor de sancionar. Nosotros queríamos que se multara con trabajos a la comunidad y eso se les complicaba. A nivel de concienciación no notamos nada. Creo que el mensaje ha llegado pero lo que se necesita es cambiar hábitos. Estamos muy pesados en insistir en la necesidad de cambiar los hábitos de consumo para conseguir que la situación sea otra.
- En un año se han conseguido muchas cosas y finalmente el Ayuntamiento ha iniciado movimientos, tanto apercibiendo a comerciantes para que no echen basuras de plástico al río como ahora realizando acciones para concienciar sobre las colillas ¿cómo valoran esos pasos?
- Estábamos insistiendo mucho en cumplir la ordenanza de protección de espacios públicos que existe ya y no se cumple. Al final han hecho esto, pero nuestra posición era esa, ya que esa norma recoge que está prohibido arrojar basuras a la vía pública. Son pequeños gestos los que se están haciendo y van a ir calando, espero.
- ¿Qué otras medidas consideran que se deberían tomar (creo que en algún momento valoraron poner contenedores específicos de colillas)?
- Vamos a seguir. Queríamos hacer campañas de concienciación por los colegios , fomentar el reciclaje que se pague y también pedir que se de información a la ciudadanía. Ecoembes iba a hacer una limpieza de río antes del confinamiento y no nos gustó porque nosotros llevamos varias hechas de manera altruista. Nuestra actitud es pedir que se informe a los ciudadanos sobre dónde acaban los plásticos que tiramos y cuántos reciclamos. Es una propuesta que hemos hecho al concejal. Es donde estamos insistiendo, en que informen. Creemos que entidades como Ecoembes no hacen su trabajo porque sus tasas de reciclaje dice que son del 80% y Greenpeace apunta que es del 23%. Que venga una empresa moviendo a la Ponferradina a hacer una limpieza del río nos parece que está dentro de eso que ahora se llama el ‘lavado verde’, que las empresas quieren ser las más ecologistas.Por eso queremos que los ciudadanos sepan lo que se hace. Sabemos que muchos no reciclan porque consideran que pagan una tasa a Gersul. Por lo menos que sepan por qué tenemos que reciclar. Que la administración sea clara. Cada uno lava su conciencia reciclando en el contenedor, pero qué hay después de eso.
"Cada uno lava su conciencia reciclando en el contenedor, pero qué hay después de eso"
Pablo Ovalle, fundador de Proyecto Orbanajo y Clown Colillas
06/04/2020
Actualizado a
06/04/2020
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