Almanza vive un momento histórico en su evolución demográfica. En apenas seis años, el número de niños y jóvenes de entre 0 y 17 años ha pasado de 11 a 61, un crecimiento que confirma que el municipio ha logrado revertir la tendencia al envejecimiento y convertirse en un pueblo atractivo para las familias.
Actualmente, la población infantil y juvenil se distribuye en 35 niños en el colegio, 8 en la guardería y 18 en el instituto, cifras que reflejan una realidad impensable hace solo unos años y que sitúan a Almanza como un referente de revitalización rural en la comarca.
Este cambio no es fruto de la casualidad, sino del trabajo constante del Ayuntamiento por apostar decididamente por las familias y la infancia. La puesta en marcha de numerosas actividades extraescolares, el fomento del deporte, el apoyo al ocio educativo y el cuidado de las familias que ya viven en el municipio han sido claves para crear un entorno atractivo y dinámico.
A ello se suma una política activa de apuesta por la vivienda, que ha permitido atraer nuevas familias de forma progresiva cada año, consolidando un crecimiento sostenido y real.
El alcalde, Javier Santiago Vélez, asegura que «el objetivo siempre ha sido que Almanza sea un pueblo joven, con futuro, donde las familias quieran quedarse y otras nuevas decidan venir. Hoy podemos decir con orgullo que la pirámide poblacional ha cambiado: ya no crece solo por la parte superior, sino que presenta una forma equilibrada, similar a un diábolo, con una base joven que garantiza el futuro del municipio».
El llamado 'boom infantil' de Almanza demuestra que, con políticas cercanas, servicios de calidad y una clara apuesta por las personas, el medio rural no solo tiene futuro, sino que puede crecer y rejuvenecer.