La variedad volvió a ser una tónica predominante, aunque en menor medida que en años anteriores, cuando animales menos frecuentes se personaban ante San Antón. Sin embargo, este año, mayoritariamente han sido perros, eso sí, de muy diferentes razas, los que han acudido a la iglesia de San Marcelo para recibir su bendición. También se ha podido ver un gato e incluso un conejo, y todos ellos han pedido mayoritariamente salud para asistir a esta cita también el próximo año.
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