El 31 de julio de 1951 a las cinco de la tarde se abrieron por primera vez las compuertas del embalse de Barrios de Luna, conmemorándose este viernes en el mismo lugar aquel momento histórico por su 75 aniversario.
El embalse, proyectado en 1935 durante la Segunda República y construido ya en pleno franquismo pese a la oposición de los vecinos del valle del Luna, fue inaugurado en 1956 por el dictador con el objetivo de establecer zonas de regadío en el Páramo y el Órbigo.
El consejero de Agricultura, Joaquín Antonio Pino, de Vox, alabó la «visión de Estado» que tuvieron las personas que «proyectaron y pusieron en marcha» el embalse, que según afirmó «quisieron dejar un futuro mejor y una prosperidad económica para las generaciones venideras», recordando también a «aquellas personas que tuvieron que hacer un sacrificio y abandonar sus hogares».
El acto protocolario en el que participó el consejero fue el inicio de una jornada en el que, a la misma hora que tuvo lugar el primero hace 75 años, se realizó un desembalse simbólico para recordar aquel hito. La jornada contó con representantes de todas las instituciones a los pies del embalse. Por parte del Gobierno, acudió el presidente de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias, Francisco Rodríguez Mulero, quien recordó que la Plataforma de Contratación del Estado publicó esta semana dos proyectos por 50 millones de euros para modernizar el regadío en Villadangos poniendo en valor una inversión con el objetivo de «llevar adelante la modernización para fijar la población y que la Comunidad tenga futuro», tal y como afirmó que «se hizo hace 75 años con el embalse de Los Barrios de Luna».
Una infraestructura que, tal y como resaltó el presidente del Sindicato Central del Embalse de Los Barrios de Luna, Julio César Carnero, «significó un antes y un después para la agricultura y para la vida de los pueblos del Páramo», una zona con «una superficie llana, estéril e improductiva» que se convirtió en «una superficie regada, verde y un auténtico vergel».
«La Ribera del Órbigo a duras penas podría haber subsistido, por eso eso el pantano es la madre de todos los pueblos de la Ribera del Órbigo y del Páramo leonés, porque es la que nos ha dado la vida realmente», afirmó Carnero.
En este sentido, la vicepresidente tercera de la Diputación de León, Ana Arias, coincidió afirmando que el embalse de Los Barrios de Luna «cambió la vida de la provincia y convirtió zonas de secano y que apenas tenían vida en zonas muy fértiles».
Arias también quiso tener un recuerdo para los 16 pueblos que quedaron anegados por las aguas, cuyos habitantes «vivieron con mucha pena, sacrificio y angustia el tenerlos que abandonar». Asimismo, aprovechó la ocasión para «ser rigurosa con la historia» y recordar que «la Segunda República proyectó el embalse, que se paralizó con la Guerra Civil, por lo que las obras se volvieron a retomar durante la dictadura franquista».
También participó en la conmemoración del 75 aniversario del primer desembalse de Los Barrios de Luna el alcalde de León, José Antonio Diez, quien reconoció que, sin la infraestructura, «no existiría gran parte de la generación de riqueza de la provincia», pero «tampoco se podría haber desarrollado la capital», ya que «el embalse, a través del río Luna y el canal de Velilla, es uno de los principales puntos de abastecimiento para la ciudad de León».
Por este motivo, José Antonio Diez quiso recordar «no solamente a aquellos que hicieron posible la actuación y su gran visión para el futuro de este del territorio», sino también a «aquellos que tuvieron que hacer un importante sacrificio en aras del interés general».
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