La balsa de San Cristina ya supera las 1.000 aves

La Consejería de Medio Ambiente prevé actualizar este mes de enero el censo de biodiversidad de los humedales de Castilla y León

Ical
17/01/2026
 Actualizado a 17/01/2026
Imagen de archivo de unas aves acuáticas en un humedal de León. | MAURICIO PEÑA
Imagen de archivo de unas aves acuáticas en un humedal de León. | MAURICIO PEÑA

Según los datos del censo de enero de 2025, un total de 72.801 aves acuáticas pertenecientes a 52 especies invernaron en las 452 localidades muestreadas en el anterior censo realizado durante enero de 2025. Este resultado supone un descenso del 6,3 por ciento (4.899 ejemplares) con respecto a los resultados obtenidos en enero de 2024 y un 9,8 por ciento más si se compara con el promedio de los últimos doce años (66.305 ejemplares, periodo 2014‑2025).

Las principales zonas húmedas por provincia donde se concentraron casi la mitad de los ejemplares detectados fueron: las lagunas de Villafáfila (Zamora) con 11.210 aves, el azud de Riolobos (Salamanca) con 10.801, las lagunas de La Nava, Boada y Pedraza (Palencia) con 4.782, el embalse del Ebro (Burgos) con 4.781, la laguna del Hoyo (El Oso, Ávila) con 2.482, la balsa de Santa Cristina (León) con 1.191, el embalse de Cuerda del Pozo (Soria) con 524, el embalse de San José (Valladolid) con 471 y la laguna de la Iglesia (Segovia) con 464.

Por grupo taxonómico, los tres grupos más numerosos fueron: el orden Anseriformes (patos y afines) con 42.811 ejemplares de 18 especies (55,1 por ciento del total). Las limícolas y gaviotas (orden Charadriformes) con 12.470 ejemplares (17,1 por ciento) y los Gruiformes (fochas y grullas) con 9.883 ejemplares (13,6 por ciento). Las cinco especies más abundantes fueron el ánade azulón, la grulla común, la avefría europea, la cerceta común y el cuchara común, que representaron el 70,5 por ciento del total de aves detectadas. Además, se han detectado especies poco habituales como el morito común o la serreta chica.

El análisis de la tendencia general de la población invernante de aves acuáticas en la Comunidad es negativo en los últimos años. En Castilla y León se concentraban más de 100.000 aves hasta 2011, pero estos valores han ido descendiendo hasta menos de 60.000 ejemplares en 2022. Este fuerte descenso está motivado principalmente por la reducción del ánsar común, que ha pasado de 65.823 ejemplares (2006) a 1.854 aves (2025), lo que supone una reducción del 97 por ciento. Este descenso se debe a que han acortado sus desplazamientos migratorios y actualmente sus zonas de invernada se localizan en áreas del centro y norte de Europa, más cercanas a sus zonas de reproducción.

Otra especie que ha disminuido es el porrón europeo, que en los últimos doce años ha pasado de 418 ejemplares a 121, un descenso del 71 por ciento. Las causas podrían ser múltiples: pérdida de hábitat, cambios en la gestión agrícola y cambio climático, que estaría influyendo en la distribución invernal de estas especies. Estudios recientes evidencian un desplazamiento hacia el noreste europeo de sus áreas de invernada debido a temperaturas invernales más suaves.

Sin embargo, otras especies muestran una tendencia positiva, como el tarro blanco (de 141 a 599 ejemplares) o la garceta grande (de 21 a 136 ejemplares) en el periodo 2013‑2025.

Plan de Monitorización

En el marco de la Red Natura 2000 se desarrolla el Plan de Monitorización del Estado de Conservación de la Biodiversidad en Castilla y León, que aborda el seguimiento de hábitats de interés comunitario y especies incluidas en la Directiva Aves, Directiva Hábitats, el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y el Catálogo Español de Especies Amenazadas. El número total de especies objeto de seguimiento se sitúa en 323 taxones de fauna, lo que da idea de la magnitud del programa.

Durante 2026, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio continuará con el seguimiento de los siguientes grupos de especies: flora amenazada, aves acuáticas (invernantes, reproductoras y migradoras), ardeidas (avetoro, garzas coloniales y afines), aves galliformes (urogallo cantábrico), aves forestales amenazadas (águila imperial ibérica, cigüeña negra, buitre negro, milano real), aves esteparias (avutarda, ganga ibérica, ganga ortega, carraca, sisón), aves rapaces rupícolas (águila perdicera, buitre leonado, quebrantahuesos, alimoche), aves rapaces diurnas no amenazadas, mesomamíferos carnívoros, peces amenazados, oso pardo cantábrico y lobo ibérico.

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