En una visita que bien podría enmarcarse en la precampaña de las elecciones autonómicas y en la que –al igual que ocurrió con la del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el pasado mes de noviembre– no se permitió el acceso a la prensa, el aparato del PSOE de León proclamaba mediante un comunicado que el documento para poner en marcha la modificación urbanística que permitirá rehabilitar el Teatro Emperador ya está en manos del Ayuntamiento.
Se trata de un «paso clave» para que el proyecto pueda llegar a buen puerto, según defendían el pasado lunes los socialistas, pero lo cierto es que en esa visita no participó ningún responsable de la institución que tiene que darlo pese a que el equipo de gobierno es del mismo color político, aunque bien es cierto que no de la misma corriente.
En todo caso, más allá de los habituales rifirrafes dentro del PSOE y centrándonos en lo importante, la hoja de ruta anunciada hace poco más de dos meses por el ministro y el alcalde de León, José Antonio Diez, se va cumpliendo tras varios años de reuniones previas que parecen haber dado sus frutos después de numerosos altibajos y plazos que no acababan de cumplirse.
Sin embargo, fuentes del equipo de gobierno del Ayuntamiento de León confirman que ya se ha recibido la propuesta del Ministerio de Cultura para tramitar la modificación de las condiciones de protección del Teatro Emperador en el marco del Plan Especial del Conjunto Urbano.
El objetivo es cambiar la volumetría y que la torre escénica gane altura para acoger grandes montajes
Sin embargo, los técnicos municipales han remitido ahora al departamento encabezado por Urtasun una serie de observaciones que servirían para que la propuesta «encaje perfectamente» con los condicionantes que establece el citado plan. Se espera por tanto que, en los próximos días, el Ayuntamiento reciba la propuesta definitiva, que será informada por los técnicos antes de llevarse a aprobación inicial en sesión plenaria. Una vez que esto ocurra, se abrirá el correspondiente plazo de información pública para la presentación de alegaciones antes y se resolverán antes de aprobarse de nuevo en sesión plenaria y de que la Junta proceda finalmente al visto bueno definitivo.
Desde el equipo de gobierno municipal defienden que estos trámites representan una «prioridad absoluta», aunque recuerdan que este asunto no es nuevo, puesto que «lleva ya años gestándose tanto por parte de los técnicos como del propio alcalde», en referencia a las citadas reuniones técnicas que se han mantenido con responsables del Inaem y del Ministerio de Cultura. «Ahora ya es una cuestión técnica que cuenta con el empeño de ambas partes que trabajan en total sintonía», defienden finalmente los responsables del Ayuntamiento de León.
Cabe recordar que el objetivo de estos trámites que ahora dan sus primeros pasos es poder cambiar la volumetría del Teatro Emperador, un aspecto que se considera clave en el plan funcional elaborado por el arquitecto berciano Cayetano Astiaso como base para un proyecto cuya redacción –según los plazos fijados por el ministro– se encargará a lo largo del presente año con una inversión que oscilará entre medio y un millón de euros.
A la espera de que eso ocurra, cabe destacar que en dicho plan funcional destacan actuaciones como la supresión del paraíso –la parte más alta de la sala o gallinero– por estar a más de 25 metros del escenario y su sustitución por una sala para ensayos u otros usos complementarios. Además, se plantean actuaciones como la inclinación del patio de butacas, la rebaja de la cota y la nivelación del escenario.
Y también se prevé la renovación integral de la denominada torre escénica con el fin de que gane altura. Es por eso que se tramita esta modificación del Plan Especial del Conjunto Urbano, puesto que conseguir esa mayor altura de la torre escénica llevará a cambiar la volumetría exterior del edificio.
Esto favorecerá el movimiento vertical de telones y decorados, puesto que es la única alternativa técnica a la hora de poder acoger grandes montajes debido a la falta de espacio existente en los laterales del escenario.
Además, el plan funcional plantea que el foso de la orquesta podría utilizarse como tal cuando fuera necesario, pero también para ampliar el escenario o el patio de butacas de un teatro que pasaría de 1.367 a 850 plazas por la citada supresión del paraíso y la mayor separación prevista entre cada una de ellas.
Todo ello con el objetivo fundamental de que el rehabilitado Teatro Emperador albergue algún día una programación que– sin cerrarse a la celebración de otro tipo de eventos ajenos a la cultura– estará centrada fundamentalmente en las artes escénicas, es decir, el teatro, la danza y la lírica. Y esto será posible gracias a la colaboración del Inaem con el Ayuntamiento de León, la Diputación y la Junta, tres instituciones que se encargarán además del equipamiento del inmueble una vez que se haya acometido las obras.