El Ayuntamiento de Astorga vuelve a intentar sacar adelante dos de las obras previstas para los próximos meses después de que los anteriores procedimientos de contratación no permitieran adjudicarlas. El Consistorio ha reactivado en la Plataforma de Contratación del Sector Público tanto la repavimentación de las calles Leopoldo Panero, Portería y La Cruz como la construcción de la nueva pasarela peatonal del Melgar.
La actuación de mayor cuantía es la renovación de las tres calles del casco histórico, con un presupuesto de 300.000 euros, IVA incluido, financiados mediante una subvención de la Junta de Castilla y León. La primera convocatoria quedó desierta al no recibirse ninguna oferta válida y el Ayuntamiento ha vuelto a sacar el contrato manteniendo las condiciones del expediente. Las empresas disponen ahora hasta el 22 de septiembre para presentar sus propuestas y el plazo previsto para ejecutar las obras es de cinco meses.
El proyecto pretende renovar el pavimento de Leopoldo Panero, Portería y La Cruz, tres vías situadas dentro del recinto amurallado y en puntos especialmente sensibles del casco histórico. Las dos primeras discurren junto al entorno de la Catedral, mientras que La Cruz conecta la zona del Teatro Gullón con el eje monumental. La ayuda de 300.000 euros concedida por la Junta está destinada íntegramente a esta intervención.
También vuelve a la casilla de salida la pasarela del Melgar, una actuación que ya ha encontrado dificultades para conseguir adjudicatario. En uno de los procedimientos anteriores únicamente se recibió una oferta, que terminó siendo inadmitida por la mesa de contratación. El Ayuntamiento mantiene ahora el presupuesto de 63.913,17 euros, IVA incluido, y el nuevo plazo para presentar ofertas permanecerá abierto hasta el 23 de septiembre.
Este contrato incluye tanto la redacción del proyecto definitivo como la ejecución de la nueva pasarela, que sustituirá a la actual estructura que comunica la avenida de las Murallas con la avenida Doctor Mérida Pérez. El objetivo es eliminar las actuales escaleras y crear un paso accesible, ya que la infraestructura existente no permite actualmente el tránsito de personas en silla de ruedas y presenta además signos de deterioro.
El anteproyecto plantea una estructura de unos 22 metros de longitud y dos metros de anchura, con dos tramos de rampa, pavimento antideslizante y una solución diseñada para minimizar su impacto sobre los restos de la muralla romana. La actuación cuenta con el visto bueno de Patrimonio, aunque el proyecto definitivo deberá justificar su integración en el entorno y garantizar la protección de los restos arqueológicos.
De esta forma, Astorga afronta durante septiembre un nuevo intento para adjudicar dos proyectos que en conjunto rondan los 364.000 euros y cuya ejecución se ha retrasado por la falta de ofertas válidas en los procesos de contratación.
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