El Ayuntamiento de Astorga ha activado un proyecto de intervención urgente para la restauración de la fachada histórica de su Casa Consistorial, un inmueble declarado Bien de Interés Cultural, con el objetivo de frenar su deterioro y garantizar su conservación a medio plazo.
La actuación, cuyo proyecto ya ha sido remitido a la Comisión Territorial de Patrimonio para su autorización, se centrará en el cuerpo superior del edificio, donde se concentran los daños más significativos. En concreto, los trabajos afectarán a las torres, la espadaña y diversos elementos ornamentales que presentan un estado de conservación especialmente comprometido.
El presupuesto base de licitación asciende a 280.319,73 euros (IVA incluido), en línea con la complejidad técnica de la intervención. De esta cantidad, 239.797,02 euros serán financiados a través del Plan R del Instituto Leonés de Cultura, organismo dependiente de la Diputación de León.
Según los informes técnicos, "el inmueble presenta un estado preocupante, con riesgo de desprendimientos debido a la degradación de la piedra, la exposición continuada a agentes ambientales y las patologías derivadas de intervenciones anteriores consideradas inadecuadas".
El proyecto contempla trabajos especializados de limpieza, consolidación de materiales, eliminación de añadidos impropios y recuperación estética del conjunto arquitectónico. El objetivo es doble: garantizar la estabilidad estructural del edificio y restituir la coherencia visual de uno de los principales referentes patrimoniales de la ciudad.

Uno de los grandes atractivos
"La Casa Consistorial de Astorga constituye uno de los símbolos más reconocibles del casco histórico, por lo que esta intervención se enmarca dentro de las actuaciones destinadas a preservar el patrimonio urbano y cultural del municipio", destaca en una nota de prensa.
El Ayuntamiento de Astorga es uno de los edificios más representativos de la ciudad y un destacado ejemplo del barroco civil leonés. Su fachada fue construida entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, con un diseño simétrico flanqueado por dos torres y decorado con elementos como balcones, escudos y esculturas.
En el siglo XVIII se añadió la espadaña con su famoso reloj de autómatas, protagonizado por las figuras maragatas Juan Zancuda y Colasa, que se han convertido en símbolo de Astorga. A lo largo del tiempo, el edificio ha sido objeto de reformas, aunque su fachada histórica se ha conservado como una de las imágenes más emblemáticas de la Plaza Mayor.