Aspaym atiende cada año a alrededor de 1.000 pacientes con daño cerebral en sus centros de Valladolid, Ávila, León, Burgos y Palencia. Con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora cada 29 de octubre, la entidad puso el foco en la importancia de la rehabilitación especializada y en las necesidades que pueden surgir tras un daño cerebral adquirido, entre ellas las dificultades para tragar alimentos y líquidos.
El ictus es una de las principales causas de daño cerebral adquirido y puede dejar secuelas que afectan al movimiento, el lenguaje, la memoria, la deglución y otras funciones cotidianas. Estas consecuencias requieren una atención individualizada que no se limite a la fase hospitalaria, sino que contemple también la recuperación funcional y la autonomía personal.
En este contexto, Aspaym presenta los avances de Nutrictia 3D, un proyecto que combina impresión 3D de alimentos, estimulación eléctrica neuromuscular e intervención logopédica para explorar nuevas alternativas de alimentación adaptada a las personas con disfagia. La iniciativa conecta la innovación tecnológica con una necesidad concreta de la rehabilitación neurológica: favorecer una alimentación más segura y una experiencia satisfactoria para quienes tienen dificultades al tragar.
Las jornadas de Nutrictia 3D se han celebrado en Ávila, Palencia, León y Valladolid coincidiendo con el Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido (26 de octubre) y el Día Mundial del Ictus y han servido para compartir los avances del proyecto a profesionales del ámbito sanitario y social, personas con disfagia y sus familias.
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