El objetivo de la medida es retirar producción del mercado en una campaña que se presenta “abundante en producción y cuando las bodegas no dan salida a las existencias de la cosecha anterior debido a la caída del consumo por el cierre del canal HORECA, por lo que el sector espera precios bajos y grandes dificultades para vender la uva”.
ASAJA considera que esta opción puede interesar a los viticultores que no tienen garantizada la compra de toda o parte de la cosecha por parte de las bodegas “a unos precios razonables de mercado”.
La ayuda, que no está concretada hasta que no publique la normativa la Junta de Castilla y León, consiste en una compensación del 60% del valor medio de la uva en las tres últimas campañas en el ámbito territorial donde se ubique la parcela de viñedo objeto de la vendimia en verde, así como otra compensación equivalente al 60% del coste que se estime para la labor de eliminación de los racimos de uva.
Las fincas para las que se solicite esta ayuda han de tener una dimensión mínima de 3.000 metros, “lo que de por sí excluye una importante superficie de viñedo del Bierzo debido al minifundismo”. Los viticultores tienen de plazo hasta el 23 de junio para pedir esta medida.
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