Ardón: el pueblo que sueña con volver al bar

Los vecinos llevan desde 2013 sin tener un bar abierto. Lo que sí tienen son trabas para habilitar uno de los varios locales del pueblo como punto de encuentro

Teresa Giganto
15/05/2017
 Actualizado a 18/09/2019
Imagen de archivo del Ayuntamiento de Ardón. | L.N.C.
Imagen de archivo del Ayuntamiento de Ardón. | L.N.C.
Acaba la hora de comer en Ardón y llega la de la partida. Pena que no hay donde echarla. Si el día está bueno, se puede coger la Vespino y poner rumbo a otros pueblos de la zona donde todavía quedan barras de bares abiertas y dispuestas a acoger al personal para luchar contra el tedio. Después de unos cuantos kilómetros a lomos de la vieja moto, es el momento de apresurar el café porque ya están todos esperando en la mesa con el tapete dispuesto para jugar un mus o una subasta. Una vez sentados, se reparten las cartas y hay que saber jugarlas pero al final el resultado es lo de menos. La cosa es salir de casa, dispersarse, echar una parlada con los vecinos, tomar algo y comentar cuatro chascarrillos. Pero hace años que en Ardón se sirvió la que hasta ahora es la última ronda. Fue en 2013 cuando de bar hacía las veces una caseta de obra ilegal. Desde entonces no hay barras en las que apoyarse, no hay un punto de encuentro para los vecinos, ya no queda quien sirva un vino cuando la rutina aprieta.

Los vecinos de Ardón están "hartos" de no poder tener un teleclub como lo tienen otros pueblos de la zona Pero los vecinos no se resignan. Levantan ahora su voz «hartos» de no tener un bar «a pesar de que el pueblo cuenta con varios locales disponibles para habilitar uno». Lo que sí tienen son trabas para hacerlo posible. «Tenemos locales en el pueblo que podrían convertirse en punto de encuentro para los vecinos, en un teleclub como hay en otras localidades», insisten. Y los enumeran: las viejas escuelas reconvertidas en Casa de Cultura, la que fue la casa del médico o el bajo de la Casa Consistorial. La primera opción ya la tantearon. La Junta de Castilla y León desafectó el inmueble a favor del pueblo pero las normas urbanísticas impiden utilizarlo para tal fin. «Nos dicen que solo puede utilizarse con fines culturales o para jugar la partida como hicieron hace ya tiempo algunos vecinos», explican. La vieja casa del médico es la otra opción y cuentan que «fue el alcalde quien dijo que se podría registrar a nombre de la Junta Vecinal pero resulta que ahora dice que no puede deshacerse de ese bien y ni la ceden ni hacen nada con ella y ahí está amenazando cada vez más a ruina», lamentan. Otra opción fallida. ¿Y el bajo de la Casa Consistorial? «Tampoco, ahí dicen que van a hacer un museo y que al ser un inmueble del Ayuntamiento de Ardón y no del pueblo supone un agravio comparativo para el resto de los que conforman el municipio según nos ha explicado el alcalde», dicen mientras ven como en otros pueblos como Vega de Infanzones o Valdevimbre cuentan con un hogar del jubilado en su planta baja. «¿Por qué otros pueblos sí y Ardón no?», se preguntan.

"Abandono total y absoluto"

«Aquí en el fondo lo que hay es un pueblo que está cayendo en el abandono total y absoluto», lamentan. «Quién ha visto y quién ve a Ardón», repiten mientras enumeran todo lo que tuvieron y lo que ya no tienen, mientras hacen recuento de lo que necesita el pueblo para prosperar o al menos para no perder lo que hay. «Los políticos aquí se conforman con arreglar una calle al año pero Ardón necesita mucho más que eso», insiste una y otra vez uno de los vecinos.

Plantean como posibilidad para el bar la vieja casa del médico, el bajo de la Casa Consistorial o las escuelas Hace un año que remitieron al alcalde, Jesús Alonso Castillo, un escrito para charlar con él y recibir respuesta sobre los «problemas» de Ardón. Le entregaron además más de 100 firmas mostrándole el «malestar» con su gestión. Después de aquello mantuvieron una reunión con él: «De ella sacamos la conclusión de que no iba a hacer nada por el pueblo, como así se ha manifestado en este año que ha transcurrido». El regidor se defiende diciendo que «la Casa de la Cultura está a disposición de todos los vecinos y la han utilizado hasta que han querido para jugar la partida». «Yo no puedo darles un local para hacer un bar porque las cosas hay que mirarlas con la ley en la mano y las normas urbanísticas no se cambian de hoy para mañana», declaró Alonso Castillo a La Nueva Crónica.

El periodista Juan Tallón escribía en una de sus columnas de opinión que «un pueblo que pierde la capacidad para convocar una reunión alrededor de la barra de un bar, es un pueblo muerto. Da igual que aún tenga habitantes. Como pueblo, es un cadáver». Ardón no quiere serlo y sus vecinos no pierden la esperanza de poder decir pronto aquello de «a esta ronda invito yo que para eso estamos en mi pueblo».
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