La calle Arco de Ánimas estrenó nueva imagen y pasó a ser peatonal en septiembre de 2020, pero año y medio después una losa de hormigón cubrió su pavimento. El objetivo era protegerlo del peso de los camiones que accederían a la zona durante las obras de un moderno edificio de viviendas que da a la calle La Rúa y a la plaza de San Marcelo.
Y ahora, casi tres años y medio después, los operarios han empezado a retirar dicha losa de hormigón tal y como habían hecho el pasado mes de enero con la enorme grúa que se ha utilizado para la construcción de un edificio que cuenta con 30 viviendas de dos, tres y cuatro dormitorios, 72 garajes con punto de recarga, trasteros y un local comercial de 1.000 metros cuadrados de superficie en el que se va a instalar un bingo, además de gimnasio y zona wellness.
Cabe recordar que la obra no ha estado exenta de polémica a raíz del derrumbe de las fachadas antiguas que daban a los números 16, 18 y 20 de La Rúa, que a priori se iban a mantener en la nueva construcción.
Sin embargo, el mal estado de las mismas provocó que comenzasen a desprenderse cascotes en enero de 2023 y que se procediera a su demolición controlada.
La Junta multó al Ayuntamiento, que presentó recurso al considerar que el derribo era urgente por haber riesgo real para los edificios colindantes y para las personas, y a la constructora, que culpó del deterioro de las fachadas a la demora de las decisiones de Patrimonio.