Les cobran de media más de 500 euros de IBI a cada vecino por estar considerada una zona de lujo. "Tenemos los servicios mínimos a un precio desorbitado", comenta una residente de la urbanización. Están pagando más que muchas zonas del centro de León.Esta área cuenta con diferentes bloques de pisos, algunos de ellos a medio construir. Se quedaron a la mitad tras quebrar la empresa que los estaba levantando, y desde entonces han sido objetivo de muchos ladrones que se acercaban allí para robar todo el material que se había quedado afincado, hasta conseguir desbancarlo todo y dejarlo en el más absoluto abandono.Uno de los puntos que más preocupa a los vecinos es el mal estado en el que se encuentran las zonas que deberían estar dedicadas a espacios verdes y deportivos, que, gracias a la dejadez del Ayuntamiento, aquello se ha convertido en un bosque de maleza que sirve de hábitat a ratas y ratones, incluso, una víbora llegó a atacar a un perro, suceso que preocupa sobre todo por los más pequeños de la urbanización. El riesgo de incendio cada vez es mayor y sus consecuencias podrían ser desastrosas debido a la cercanía con las viviendas. "Desde el Ayuntamiento obligan a limpiar las áreas privadas en mal estado y si no multan, y luego son ellos los primeros que no cumplen aquí", denuncia Herminio Aller, uno de los vecinos afectados que lleva ya casi ocho años en esta situación.El estado actual de las aceras es deplorable, se encuentran a medio hacer o levantadas, incluso les roban las alcantarillas. Allí les dejaron vallas con las que rodear los trozos peligrosos hace ya más de un año y no se observa ningún cambio.El acceso a la urbanización es otro punto a denunciar ya que tienen que hacer un recorrido innecesario para llegar a ciertas viviendas, además, del mal estado de la carretera por el que los baches están acabando con sus coches. La línea de autobús escasea. Los vecinos acuden al servicio del bus de Carbajal ya que la línea que les corresponde no les ofrece más que dos viajes al día, y uno de los carriles bici más cercanos se encuentra invadido por la maleza.Por último, lo que se les había prometido como campo de golf en una superficie de casi 325.000 metros cuadrados se ha convertido en un área abandonada y vallada donde pastan caballos que se escapan y pasean a su libre albedrío, obligando a extremar las precauciones de conductores y caminantes para no ocasionar daños mayores.
Son muchas las familias, en su mayoría jóvenes que adquirieron su primer piso con mucha ilusión, y donde tienen que ver cómo sus hijos crecen en una zona casi abandonada, con parques infantiles a la mitad y "con todo desguazado".Como solución se han reunido en el Ayuntamiento en numerosas ocasiones para quejarse de su situación, pero tras el cambio de gobierno volvió a quedarse todo el proceso estancado. Por esto, entre todos se han animado a crear una asociación de vecinos con la que unir fuerzas para terminar con esta situación y poder recibir unos servicios mínimos.