Se ha convertido en un clásico de cada sábado. La Plataforma en Defensa de Feve convocó ayer un nuevo corte de tráfico en la avenida Padre Isla, a la altura de la estación de Matallana.
Más allá de la reivindicación habitual de frenar la cobertura de los raíles tranviarios y el regreso de los trenes de Feve al centro de León, la portavoz del colectivo de usuarios, Isabel López, hizo hincapié esta semana en el fuerte repunte que han detectado esta semana en el funcionamiento del servicio. «Se han suspendido muchos trenes, en algunos casos no han puesto autobús para sustituirlos y en otros no ha habido suficientes taxis para transportar a todos los viajeros que esperaban. Y también ha habido un caso de un señor que iba en silla de ruedas que no pudo subir al autobús para ir de La Asunción a Padre Isla, porque no tenía rampa», asegura antes de lamentar que este tipo de problemas aumenten al mismo ritmo que las reivindicaciones de la plataforma para que se complete el proyecto de integración del tramo urbano de la línea de Feve.
Sobre este asunto, la portavoz de la Plataforma en Defensa de Feve confía en que pueda haber novedades cuando haya pasado la Semana Santa. En este sentido, recuerda la disposición del PP de León a liderar la reivindicación para que la línea vuelva a llegar hasta la estación de Matallana. Cabe recordar que los populares se comprometieron durante la campaña de las recientes elecciones autonómicas a interceder ante la Junta de Castilla y León para que asuma el mantenimiento de la infraestructura en su tramo tranviario, es decir, los 1,8 kilómetros entre el apeadero de La Asunción y la estación de Padre Isla, siempre y cuando el Ministerio de Transportes haga las inversiones necesarias para que el servicio vuelva a estar operativo.
Para ello, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ya ha solicitado una reunión con Óscar Puente con el fin de frenar el proyecto para cubrir los raíles tranviarios con asfalto y permitir de esta forma la circulación de un autobús eléctrico, que a día de hoy parece que nadie quiere.