El prior del Colegio San Agustín de Madrid, Argimiro Martínez Fuertes, hace balance de una trayectoria de más de cuatro décadas vinculada a la educación y a la vida religiosa marcada, entre otras experiencias, por haber compartido distintos momentos con el actual Papa dentro de la Orden de San Agustín.
Natural de Villadangos del Páramo, Martínez asegura que ha disfrutado de una vida profesional “privilegiada” tras haber ejercido durante 24 años como director en distintos colegios de España. Su recorrido le llevó por destinos como Cantabria, Ceuta y Madrid, siempre ligado al ámbito educativo. “Creo que una vida mejor que la mía hay pocas. Me ha gustado lo que he hecho, lo he disfrutado y he tenido mucha recompensa por el cariño de las personas con las que me ha tocado trabajar”, afirma.
Dentro de esa trayectoria ocupa un lugar destacado su relación con el Pontífice, a quien conoció durante su etapa como superior General de la Orden. Como prior de distintas comunidades agustinas y participante en capítulos provinciales, tuvo ocasión de coincidir con él en numerosas ocasiones. De aquellos encuentros recuerda a una persona “muy atenta, muy escuchadora, paciente y perspicaz”, además de firme en sus decisiones cuando tenía claro el camino a seguir.
Martínez también destaca el papel que desempeñó el actual Papa en la puesta en marcha de uno de los proyectos educativos más recientes de los agustinos en España: un colegio situado en Los Negrales, en el municipio de Guadarrama. Reconoce que en aquel momento existían dudas dentro de la congregación debido al progresivo envejecimiento de los religiosos y a la dificultad de garantizar personal propio en el futuro. Sin embargo, el Pontífice defendió con convicción la iniciativa y terminó impulsándola decisivamente.
“El colegio está lleno desde los dos años hasta bachillerato y ha sido un éxito”, explica Martínez, quien considera que aquella apuesta se ha convertido en una de las últimas grandes obras educativas promovidas por una orden religiosa en España. Aunque hoy el peso de la gestión recae principalmente en el profesorado laico, subraya que el proyecto mantiene intacto el espíritu con el que nació.
Actualmente, el sacerdote leonés ejerce como prior en el Colegio San Agustín de Madrid, situado junto al estadio Santiago Bernabéu. Allí ha vivido de cerca algunos de los actos más multitudinarios de la reciente visita papal a España. Las instalaciones del centro acogieron a más de dos mil jóvenes durante varias jornadas, entre ellos un grupo de estudiantes de los agustinos procedentes de León.
Para Martínez, la presencia de tantos jóvenes supuso una experiencia especialmente significativa. “Me he rejuvenecido espiritualmente”, señala, al recordar el ambiente vivido y la disposición de los asistentes para escuchar los mensajes del Papa. Tras toda una vida dedicada a la educación y a la formación cristiana, considera que contemplar esa respuesta juvenil ha sido “muy bonito”.
El religioso destaca además el vínculo que el Pontífice mantiene con España y, de forma particular, con León. Recuerda que visitó en varias ocasiones la provincia y que incluso pasó temporadas en ella, lo que le permitió conocer de cerca la realidad española. “Estaba como en su segunda casa”, resume.
Como leonés, Argimiro Martínez considera que la visita papal ha supuesto un reconocimiento para el país. A su juicio, la decisión de elegir España como primer gran destino europeo fuera de Roma demuestra el aprecio que el Pontífice siente por la sociedad española y por su legado cultural, religioso y artístico. “Nos ha honrado su presencia”, concluye.