El agua subirá un 8% el año que viene en la ciudad de León. El Ayuntamiento ha aprobado este jueves en sesión plenaria la modificación de la ordenanza reguladora del abastecimiento de agua y del alcantarillado. Frente al 13,3% planteado inicialmente por el equipo de gobierno del PSOE, que se correspondía con el IPC de los dos últimos años, el incremento se ve rebajado tras la decisión de UPL de no aprobar más de un 8%. La medida ha salido adeante con los votos del equipo de gobierno, la abstención de los concejales de la formación leonesista y el rechazo de los del PP y los de Vox.
Pese a la necesidad de contar con el apoyo y la abstención de la UPL, el portavoz del equipo de gobierno, Vicente Canuria, ha justificado la modificación de la propuesta inicial en los efectos que sigue teniendo la inflación en el bolsillo de los leoneses, aunque ha recordado a continuación que el contrato incluye la necesidad de que las tarifas cubran el coste del servicio. Además, ha explicado que mantener las tarifas actuales supondría un desfase exconómico de algo más de un millón de euros y que la subida del 8% implicará 31 céntimos al mes para una familia media que consuma 20 metros cúbicos. El aumento se elevará a 48 céntimos al mes para los hogares con más miembros que consuman 35 metros cúbicos y llegará a 1,34 euros para una empresa de tamaño medio.
Por su parte, el concejal del PP José Manuel Frade se ha pregundado con qué criterio se reduce el incremento previsto hasta el 8% y ha defendido que la tarifa no se actualizó durante dos ejercicios ante la cercanía de las elecciones municipales de mayo. "Ha priorizado los intereses de su partido sobre los de los ciudadanos. Además, el edil popular ha insistido en subir sólo el 2,32% correspondiente al IPC del último año más el punto adicional que permite el contrato en situaciones excepcionales. De esta forma, los leoneses "tendrían 700.000 euros más en sus bolsillos y lo gestionarían mejor que el equipo de gobierno", según ha indicado Frade antes de mostrar su rechazo a lo que sigue considerando un "tarifazo".
Mientras, el portavoz municipal de la UPL, Eduardo López Sendino, ha considerado que tanto los argumentos del equipo de gobierno como los del PP son "falaces". En cuanto a la propuesta inicial de subir el agua un 13,3%, ha insistido en que ese IPC incluye conceptos (como la alimentación) que en nada afectan a la sociedad mixta que gestiona el abastecimiento y el alcantarillado y que "no se pueden trasladar a los ciudadanos" pese a que las arcas municipales tendrán que asumir ese 5,3% que no se va a subir. Y en cuanto al planteamiento del PP, el edil leonesita ha recordado que el IPC no se había subido en dos años y que es necesario cumplir el contrato, por lo que no ve factible actualizar la tarifa sólo con el IPC del último de ellos.
A continuación, la portavoz municipal de Vox, Blanca Herreros, por qué no se subió el agua en dos años por las dificultades que estaban pasando los leoneses por la inflación y ahora se justifica en que son sólo 31 céntimos al mes para un hogar medio. "Si se puede retocer el contrato para estas cosas, también se puede hacer para asumir la propuesta realizada por el PP, que serviría para tranquilizar a los vecinos, que están alarmados por una subida que más bien consideramos un atraco", ha concluido la edil.
El portavoz del equipo de gobierno insistió en su turno de réplica en la necesidad de mantener el equilibrio económico del contrato una vez que las familias "han recuperado el resuello" y ha defendido que son los informes técnicos los que indicaban la necesidad de esa subida del 13,3% "siguiendo las mismas tablas del IPC que se han utilizado siempre en este contrato". Además, ha pedido no caer en la "exageración", ya que hablar de "atraco" o de "tarifazo" con una subida de 31 céntimos al mes para la mayoría de los hogares hará que "luego los ciudadanos no nos crean a los políticos".
Finalmente, el alcalde de León, José Antonio Diez, ha sido el encargado de cerrar el debate y ha defendido que la decisión de no subir el agua durante dos años no fue electoralista. En este sentido, ha recordado que la decisión se tomó entonces por unanimidad en función de los problemas que las familias acumulaban tras la pandemia y el inicio de la espiral inflacionista. Es por eso que ha pedido finalmente "más rigor" a la hora de abordar los asuntos municipales.