Jesús Fernández Prieto, el agricultor detenido por volcar con su tractor al trabajador de una empresa de cobro de impagos, Alberto Pugilato, ha ofrecido su versión de lo ocurrido en el programa Directo al grano, de RTVE. El suceso, ocurrido en Villamuñío, pedanía de El Burgo Ranero, se hizo viral después de que las imágenes del tractor embistiendo el vehículo del cobrador circularan por redes sociales.
Según relató el agricultor en el programa, todo comenzó por una deuda y por la presión que, asegura, su familia llevaba soportando desde febrero por parte de una empresa de impagos. “Me llama mi pareja que hay aquí alguien en la puerta, que la están acosando, insultando, vaga, morosa, insultos de todo tipo, gorda”, afirmó Fernández Prieto en RTVE.
El detenido explicó que, al llegar a su casa, habló con el trabajador de la empresa de recobros y le pidió que abandonara el domicilio. Siempre según su versión, el cobrador se negó a marcharse sin cobrar y la tensión fue aumentando. “Te sientes angustiado, te sientes amenazado, te sientes acosado. Yo me siento acosado y digo: bueno, ¿pero por qué tengo yo que aguantar esto?”, declaró ante las cámaras.
🚜 Un tractorista embiste y vuelca el vehículo de un cobrador de morosos en El Burgo Ranero, una localidad de León.
— directoalgrano.rtve (@algrano_rtve) June 24, 2026
🎯 La cronología de los hechos, en #DirectoAlGrano24J pic.twitter.com/HBV0mFg47V
Fernández Prieto reconoció también que se subió al tractor y empujó el vehículo del cobrador. “Cojo el tractor y le empujo hasta ahí, hasta el puente ese”, explicó. El coche terminó volcado y con importantes desperfectos tras ser golpeado con la pala del tractor. “Aquí están los cristales de cuando le vuelco la primera vez y después ya le cojo y lo retiro hacia mi propiedad para que no estorbe a nadie el coche”, añadió el agricultor.
El propio Fernández Prieto fue quien llamó después a la Guardia Civil, según el relato emitido por RTVE. Los agentes terminaron deteniéndole y el caso ha quedado en manos del juzgado. La investigación deberá determinar ahora las responsabilidades penales derivadas de una actuación que convirtió un conflicto por una deuda en una escena de gran violencia.
Al otro lado del suceso se encuentra Alberto Pugilato, conocido en redes sociales por su vinculación con movimientos del neonazismo y por la agresión al cómico Jaime Caravaca durante una actuación en Madrid en junio de 2024. Tras la viralización del vídeo de Villamuñío, Pugilato publicó varios mensajes en X para defender su trabajo y rechazar las acusaciones vertidas contra él.
Los rojos defendiéndome en este debate hasta que han visto que era yo jaja.
— Alberto Pugilato (@Albertopugilat) June 24, 2026
Nunca hablo de mi vida privada y por recomendación de mis abogados, me han dicho que me mantenga al margen de este tema.
En cualquier caso sí quiero hacer algunos apuntes públicos.
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“Algunos se hacen pajas mentales diciendo que si trabajo para usureros y polladas similares”, escribió en su cuenta. A continuación, sostuvo que trabaja “exclusivamente para pymes y autónomos que diariamente sufren la morosidad de gente que, teniendo amplios recursos, deciden aburrirles para no pagar”.
Pugilato insistió en que su labor no consiste en acosar, sino en gestionar impagos. “Yo no sé si vosotros trabajáis gratis, o si servís una mercancía, o realizáis un trabajo, os gusta que os lo dejen a deber y máxime viendo cuando la otra parte puede pagarlo sobradamente y te aburre con excusas para no pagarte lo que te deben”, añadió.
Sobre el caso concreto de León, el cobrador aseguró en X que fue víctima de una encerrona. “En este caso me hicieron una encerrona, el tema está judicializado y los vídeos están ahí”, escribió. “Mi trabajo consiste en mediar y negociar impagados y trato con cientos de clientes que siempre agradecen enormemente el trabajo realizado”, defendió.
En otro de sus mensajes, Pugilato afirmó que en el sector de los impagos “uno siempre ve de todo” y que “cada caso es un mundo”. También defendió que la psicología es “clave para el éxito en la negociación” y lanzó una reflexión sobre los deudores: “Es curioso que el que menos tiene es siempre el que más intención tiene de cumplir y el que más, es siempre el que más trabas plantea”.
El trabajador de recobros admitió que hay ocasiones en las que se reciben “amenazas y hostilidades” cuando se reclama una deuda, aunque sostuvo que la misión debe ser “rebajar la tensión y llegar a un acuerdo razonable”. Finalmente, zanjó sus explicaciones asegurando que el asunto está judicializado: “El agresor fue detenido, se le imputan delitos graves y hasta que el procedimiento no termine no puedo hablar de ello. Por lo demás, aquí sigo y aquí seguiré”.
El caso ha adquirido también una dimensión política al conocerse que Jesús Fernández Prieto había formado parte de la candidatura del Partido Popular en El Burgo Ranero. Estaba llamado a ocupar un acta de concejal tras una vacante en el grupo municipal popular, aunque finalmente formalizará su renuncia.
Las dos versiones dibujan un choque frontal. El agricultor sostiene que actuó tras sentirse acosado y amenazado en su propio domicilio por la presión de una empresa de cobro de deudas. Pugilato, por su parte, niega trabajar para “usureros”, defiende que representa a pymes y autónomos afectados por la morosidad y asegura que en este caso sufrió una encerrona. La última palabra la tendrá ahora la investigación judicial.

