La directora general de Aeropuertos de Aena, Elena Mayoral, se reunió este miércoles en el aeropuerto de León, en La Virgen del Camino, con el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, para abordar la viabilidad y el posible cronograma de la futura terminal de carga. El encuentro, esperado como un impulso estatal decisivo al proyecto, ha servido principalmente para constatar que Aena no será un aliado en este proyecto y que su desarrollo dependerá de la iniciativa privada.
Durante la reunión, Aena dejó claro que no contempla la construcción directa de nuevas terminales de carga. El único compromiso adquirido por el gestor aeroportuario ha sido el de poner en contacto a la Diputación con "operadores de carga" con los que ya trabaja en otros aeropuertos de la red, trasladando así la responsabilidad del proyecto a posibles empresas interesadas.
En este contexto, no existen por ahora plazos definidos, ni inversiones, ni compromisos concretos para la puesta en marcha de la infraestructura. Todo queda supeditado al plan de desarrollo y al plan de negocio que pueda plantear un eventual operador de carga en el aeropuerto de La Virgen, que podría utilizar una terminal antigua actualmente en desuso. "Terrenos hay, no es necesaria inversión", señaló Mayoral.
El presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, calificó la reunión como “positiva, aunque quizá no todo lo positiva que esperábamos”, reflejando cierta decepción institucional ante la falta de avances tangibles. Respecto a la carretera que conectará el aeropuerto con la N-120 para evitar el tránsito de vehículos pesados por La Virgen sí avanzó que será más fácil de ejecutar, en cuanto los ayuntamientos de Valverde y San Andrés cedan los terrenos.
La terminal de carga se enmarca en los esfuerzos por revitalizar el aeropuerto de León, que en los últimos años ha registrado un tráfico de pasajeros en aumento y busca en la logística aérea una oportunidad para seguir creciendo. Sin embargo, la ausencia de compromiso inversor y la dependencia de operadores privados plantean incertidumbres sobre los plazos y la viabilidad real del proyecto.