En este sentido, los problemas se centran en la reposición de servicios existentes en el subsuelo de la zona afectada por las obras. Las canalizaciones que más podrían afectar al desarrollo de las obras son las eléctricas y las del agua. A fin de solventar estas dificultades, ya se han iniciado los trabajos en colaboración con Iberdrola y Saleal. En el caso del agua, se trata de un colector situado en la zona del antiguo paso a nivel del Crucero. Para solventar su presencia se va a optar por un sifón. Otras alternativas que se habían estudiado, como la del bombeo de las aguas o el desvío del colector están prácticamente descartadas por parte de los responsables del proyecto de integración.
Problemas de menor envergadura plantea la reposición de otros servicios afectados por las obras del soterramiento, como es el caso del suministro de gas de comunicaciones telefónicas y de internet, según indican las citadas fuentes de Adif.
Con las empresas responsables de los citados servicios ya se están negociando tanto soluciones provisionales como definitivas. Mientras, en el caso de servicios propios del administrador ferroviario (redes de cables de señalización y telecomunicaciones), ya se han iniciado los expedientes que se precisan para su reposición.
Pese a todas estas vicisitudes, desde Adif sostienen que su resolución no va a afectar a los plazos de ejecución del soterramiento de las vías del AVE mediante un proyecto que servirá para eliminar el fondo de saco en el que se configura actualmente la estación de trenes de la capital leonesa.
En este sentido, las citadas fuentes defienden que el desarrollo de las obras durarán, tal y como estaba previsto, dos años desde la firma del acta de replanteo del proyecto, que tuvo lugar el pasado 19 de agosto.
Y ello es así porque está previsto que las obras se iniciarán "de inmediato" en alguna de las zonas no afectadas por las modificaciones que es necesario incluir en el proyecto de integración ferroviaria de la capital leonesa. De forma paralela a este inicio de los trabajos se tramitaría la citada modificación, según explican desde Adif.
El nuevo proyecto afecta a una superficie total de 1.640 metros de línea. Está prevista la construcción de una doble vía que arrancará detrás del Palacio de los Deportes y finalizará en el límite entre los municipios de León y San Andrés del Rabanedo. Sin embargo, el soterramiento total de la misma se ceñirá exclusivamente a 585 metros (la cobertura mediante losa arrancará unos metros antes de la estación provisional, que pasará a ser definitiva y se ampliará en 810 metros cuadrados con el objetivo de dar servicio a la nueva zona de embarque soterrada, y finaliza una vez superado el antiguo paso a nivel del Crucero).
De esos 1.640 metros de nueva línea, 1.200 se configurarán en lo que el proyecto denomina «cajón ferroviario», es decir, que a los 585 metros soterrados se suman 615 de las rampas que servirán para deprimir el trazado hasta alcanzar el nuevo andén (el trazado comienza a bajar su cota a la altura de la estación de autobuses) y para elevarlo una vez que se haya superado la avenida Doctor Fleming. En este punto habrá un mirador para que los vecinos puedan contemplar la salida de los trenes.
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