La Universidad de Valladolid ha iniciado las actuaciones que prevén las normas y procedimientos universitarios tras la difusión, en febrero de 2024, de unos mensajes publicados en redes sociales por uno de sus profesores en los que se justificaba la agresión mortal sufrida en Burgos por el joven vallisoletano Sergio Delgado. Los comentarios fueron difundidos desde una cuenta privada y anónima en la red social X.
La institución académica ha trasladado este miércoles, a través de un mensaje en redes sociales, su “repulsa y condena” ante cualquier tipo de violencia, que —subraya— “en ningún caso puede tener justificación alguna”, en referencia a la “naturaleza y gravedad” de los mensajes difundidos a título personal por el docente.
Los hechos se producen mientras esta semana se celebra en Burgos el juicio con jurado por la agresión mortal ocurrida en la madrugada del 24 de febrero de 2024. La Fiscalía solicita doce años de prisión para el acusado, otro joven que en el momento de los hechos tenía 23 años y que confesó haber propinado el puñetazo que causó la muerte del vallisoletano.
La Universidad ha hecho pública también una carta remitida por el profesor, Héctor Felipe Mateo, en la que pide perdón por los mensajes publicados y asegura no compartir ni entonces ni ahora su contenido. En la misiva expresa su arrepentimiento y lamenta el impacto que sus palabras hayan podido tener en la familia del joven fallecido, así como el daño causado a la imagen de la institución y a la comunidad universitaria.
“Haber sugerido, incluso de forma irracional, que un acto tan atroz pudiera tener alguna justificación es una falta de humanidad que me avergüenza profundamente”, señala el docente, quien añade que “un acto tan vil nunca, bajo ninguna circunstancia, es justificable”. En el texto reconoce también haber aprendido “la enorme responsabilidad que conlleva cada palabra que escribimos en el espacio público”.
En paralelo, en redes sociales se han sucedido peticiones de despido inmediato del profesor, incluidas algunas procedentes de compañeros docentes de la propia Universidad de Valladolid. La institución no ha precisado por el momento el alcance ni los plazos de las actuaciones internas en curso.